Tal como lo estableció la AFIP, desde mañana, comerciantes, prestadores de servicios y profesionales deberán estar adheridos a la aceptación de pagos a través de tarjetas de débito. El cronograma de obligatoriedad comenzó en abril de 2017 y finaliza este año con los monotributistas de las categorías más bajas.
Quienes incumplan con esta normativa podrán recibir multas de entre $300 y $30.000 y clausuras que irán desde los tres hasta los diez días. La resolución alcanza a todos aquellos negocios que realicen en forma habitual la venta de cosas muebles para consumo final, presten servicios de consumo masivo, realicen obras o locaciones. Los consumidores podrán denunciar a quienes no acepten pago con tarjetas.






