Argentina tiene una de las tasas de detenciones más baja de la región: hay 175 presos cada 100.000 habitantes. Sin embargo, en los últimos 10 años, la población penitenciaria del país aumentó un 41%. El sistema carcelario pasó de alojar 54.000 personas en 2006 a unas 76.261 en la actualidad. Así surge del último informe del Sistema Nacional de Estadísticas sobre Ejecución de la Pena (Sneep 2016), publicado por el Ministerio de Justicia de la Nación
Uno de los datos que también mantiene la tendencia histórica es que casi la mitad de los presos están procesados sin condena firme (47,7%), mientras que sólo el 51,6% (39.373) están condenados. Un pequeño cambio ocurrió este último año, sin embargo: por primera vez desde 2002 (cuando comenzaron a realizarse estos relevamientos), la cantidad de personas condenadas supero a las procesadas.
"Es la primera vez que logramos relevar que tenemos más condenados que procesados en las cárceles, es un síntoma muy alentador que vamos a continuar monitoreando. Y es en parte lo que estamos trabajando en las reformas del sistema de justicia para lograr que se dicten sentencias, que se resuelva la situación procesal de las personas vinculadas a una causa penal", señaló Benitez sobre este punto.
La Argentina tiene una tasa de 175 presos cada 100.000 habitantes. Es una cifra baja en relación a la de otros países de América y el Caribe: Estados Unidos tiene 666 cada 100.000 habitantes (2.145.100 presos), Cuba 510 (57.337), Brasil 319 (659.029), Perú 262 (83.639), Chile 235 (42.639).






