Luis Rodríguez, un joven de 26 años, fue asesinado de un disparo en la cabeza luego de intentar evitar que un grupo de delincuentes entre a robar a su casa en la localidad tucumana de Los Pocitos, donde vivía con su mujer y su hijo.
La víctima falleció en el hospital después de agonizar varias horas por la herida que le propinó el arma de fuego. El ataque se produjo en la madrugada del miércoles en el asentamiento 14 de Septiembre, a unos 15 kilómetros al noroeste de la capital tucumana.
Rodríguez intentó frustrar el trabajo de los ladrones al escuchar los ruidos que generaban, pero al encontrarlos recibió el disparo. Finalmente, los delincuentes se llevaron un televisor, dos teléfonos celulares y algunas pertenencias de la familia.






