En la noche del pasado jueves se dio a conocer que una empleada de la planta permanente del Senado de la Nación denunció por acoso y abuso sexual al senador radical Juan Carlos Marino, representante de la provincia de La Pampa. La denuncia quedó, por sorteo, a cargo del juzgado federal N°5 y de la fiscalía federal N°6.
En el texto de la denuncia, Claudia Mabel Guebel detalló que el senador estipuló que mis funciones fueran desempeñadas desde mi domicilio. Nunca tuve un trato de amistad ni de confianza, sí de respeto por su función.
Ilusamente pensé que trabajar junto a él era el lugar indicado para mí. Para mí era un desafío profesional por mi formación académica. El senador nunca leyó ninguno de mis informes, agregó el denunciante.
Dentro de los detalles que presentó figuran mensajes que recibía constantemente, varias veces por semana a través de WhatsApp. ¿Dónde estás?, ¿Dónde vivís?, voy a estar por allá, me doy una vuelta, prepárate que voy a tu casa, son algunos de los mensajes que recibía, y agregó que también le habría mandado videos alusivos al sexo.
El relato de Guebel señala un momento en el que se encontraban sin una tercera persona presente. Directamente me tocó los pechos y me preguntó cuándo íbamos a tomar un café, me dijo que aguardara su llamado que en cualquier momento nos veíamos, contó.
Guebel también contó que tras este episodio de abuso, pidió ser trasladada y consiguió un puesto en la Dirección General de Investigación y Capacitación del Senado.






