El ministro del Interior, Reverol dispuso la medida para frenar a la marcha opositora.
Al cumplirse el segundo día de una huelga de 48 horas que paralizó nuevamente al país venezolano convocada por la disidencia, el gobierno de Maduro anunció, en una especie de "toque de queda", la prohibición a partir de este viernes de cualquier manifestación que perjudique ese comicio denunciado como una maniobra espuria por la oposición.
Pero la oposición lejos de quedarse callada planean combatir aún con mas fuerza, advertían que si el régimen prohibía manifestarse, iban a responder con la toma de Venezuela. Apenas minutos después de darse a conocer la disposición gubernamental, la Mesa de Unidad Democrática que contiene a las principales organizaciones disidentes de Venezuela señalaban que "las calles de Venezuela son del pueblo, no de la dictadura y sostienen que la manifestación es un derecho consagrado en la Constitución.







