El gobierno de Nicolás Maduro instauró ayer su Asamblea Constituyente en una votación sospechosa y con una de las jornadas más sangrientas de la oposición que dejó como resultado 16 muertes.
Apenas iniciaba el día cuando comenzaron llegar reportes de enfrentamientos de la policía que buscaba impedir una concentración masiva dispuesta por la oposición en la céntrica autopista Francisco Fajardo. Las 16 muertes en su mayoría fueron por disparos en el pecho o la cabeza, que es el estilo de ataque de las bandas parapoliciales oficialistas. En un virtual estado de sitio, el gobierno había prohibido la realización de marchas que perjudicaran la elecciones de los constituyentes.
De acuerdo con el Consejo Nacional Electoral (CNE), un organismo controlado por el chavismo, poco más de 8 millones de personas -un 41,5 por ciento del padrón- participaron en la elección. La cifra supera los resultados obtenidos por Nicolás Maduro en las elecciones presidenciales de 2013, cuando logró el apoyo de poco más de 7 millones de personas y es mucho mayor que el obtenido en las últimas votaciones, las legislativas de 2015, en las que el chavismo perdió con 5,6 millones de votos frente a los 7,7 de la oposición.
La elección de ayer consistió en la designación de 545 constituyentes -entre ellos, los principales cuadros del régimen como el extitular del Parlamento Nacional, Diosdado Cabello; la ex canciller Delcy Rodríguez; y hasta la primera dama Cilia Flores.
Esa superestructura partidaria tendrá poderes soberanos para disolver el Legislativo en manos opositoras, suprimir la rebelde Fiscalía General y congelar las elecciones, entre otras polémicas medidas que anuncian el fin de la democracia formal en Venezuela y la perpetuación del chavismo.
Antes de la votación gobierno había emitido un instructivo limitando el acceso de la prensa a los centros de votación, indicando la prohibición de permanecer por largo tiempo dentro o captar imágenes a menos de 300 metros. Las sospechas de manipulación y deficiencias en el proceso tuvieron en el propio Maduro un ejemplo cuando el presidente puso el llamado "Carnét de la Patria en la computadora para corrobar que ya había votado. La máquina le devolvió un drástico: "la persona no existe, que tomó la televisión pública y fue objeto de una estampida de burlas en Venezuela.
Once países, entre ellos Argentina, Perú, México y España anunciaron que no reconocerán los resultados ni la vigencia de esta Asamblea Constituyente. Por su parte Trump planea recortes a las compras de petróleo de Venezuela.






