Los resultados de las elecciones PASO 2017 dejaron muchas lecturas a nivel político, sobre todo en la provincia de Buenos Aires. Sin embargo, hay un resultado en el que todos están de acuerdo: las encuestadoras fueron las grandes perdedoras.
Al igual que ocurrió en las últimas elecciones, las encuestadoras se esforzaron por vaticinar lo que podría pasar en los comicios. Y una vez más volvieron a fallar, poniendo en duda su idoneidad.
Los resultados oficiales poco coincidieron con los que mostraban las encuestas en los días previos. La mayoría de ellas sentenciaban una victoria segura de la ex presidente Cristina Fernández de Kirchner sobre Esteban Bullrich, con una diferencia variaba entre el 1 y el 16% de los votos.
Sólo una de ellas, casualmente la menos conocida, fue la que logró dar en blanco con los números. Opina Argentina, dirigida por Facundo Nejamkis, publicó en el Diario Popular sus resultados: "Con más de 1.700 casos [...] las primarias resultarían empatadas con un 34% de los sufragios para Cambiemos, y el mismo porcentaje para Unidad Ciudadana". Además, esta consultora acertó en que Massa ocuparía el tercer lugar y Randazzo el cuarto, con alguna pequeña diferencia en cuanto al resultado final.
Si bien es cierto que el electorado es cada vez más impredecible e independiente a la hora de elegir qué boleta pondrá en el sobre, y por consecuencia más difícil de ser analizado, hubo un hecho que puede explicar el porqué Bullrich logró levantar los números en los comicios.
Hace unos días, María Eugenia Vidal, principal artífice de la campaña en Buenos Aires, tuvo un fuerte cruce con Diego Brancatelli en el programa Intratables. Ese video fue rápidamente viralizado en las redes sociales y llegó a las 1.914.861 visualizaciones en youtube. Los mensajes de apoyo y encanto por la actitud de la gobernadora frente a las acusaciones del periodista, sirvieron para apaciguar los errores del candidato de Cambiemos, quien a lo largo de la campaña ha cometido varios que pudieron costarle caro.
Todavía nada está dicho. Aún resta saber qué ocurrirá con los candidatos que continúan en carrera que pelearán por las bancas en las distintas cámaras. Pero hay algo que es cierto: de cara a octubre, las PASO fueron el termómetro más certero para medir la campaña, y serán el principal parámetro frente a unas encuestas que cada vez tienen menos aciertos.






