En noviembre, creció un 5,8% la brecha entre los precios de origen y destino de los productos agropecuarios. EL consumidor terminó pagando en la góndola y 525% más de lo que recibió el productor en la puerta de su campo. En el caso de los productos agrícolas la brecha subió un 7% y para los ganaderos bajó un 1,1%.
De acuerdo con la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), la diferencia de lo percibido por el productor y lo que pagó el consumidor se ubica un 22,8% por encima del número del mismo mes del 2017. También informaron que la participación promedio del productor en el precio final del producto descendió 3,9%, de 22,9% en octubre a 22% en Noviembre.
Los alimentos con mayores brechas en noviembre fueron: la naranja, que multiplicó su costo por 13,7 veces desde que salió del campo; el pimiento rojo con una multiplicación de 8,57 veces; la manzana roja con 8,11 veces; la mandarina con 6,86 veces y la pera con 6,54 veces.
Los productos con menores diferencias entre una etapa de venta y la otra fueron el huevo y la carne de pollo, ya que el consumidor pagó apenas 2,51 veces más de lo que recibió el productor, la acelga (3,12 veces más) y el tomate redondo (cerca de 3,48 veces).
Los datos surgen del Índice de Precios en Origen y Destino (IPOD) que elabora el sector de Economías Regionales de CAME en base a precios diarios online de los principales supermercados del país, más de 700 precios de verdulerías y mercados para cada producto, y precios de origen de las principales zonas productoras que releva un equipo de 35 encuestadores.






