El Indec dio a conocer que la inflación de noviembre fue de sólo el 3,2%, lo que significa un importante escalón por debajo de lo que marcó en el bimestre septiembre - octubre (que tuvo un nivel cercano al 6% cada mes).¿Qué sucedió? El plan ideado por el ministro Nicolás Dujovne de concentrar el endeudamiento en pesos en los bancos -a través de los bonos Leliq- dio sus frutos, lo que estabilizó el dólar, que finalmente no superó los 40 pesos y fluctuó en una banda de entre 37 y 39 pesos.Entonces, luego del traslado a precios del salto cambiario de agosto -y que llegó al 100% en el año-, la falta de pesos en el mercado finalmente logró el objetivo de enfriar la economía y frenar la inflación minorista (porque la mayorista sigue siendo más alta, lo que provoca una reducción de la rentabilidad en los comercios).Aún así, el agregado anual es preocupante. La inflación de los 11 meses de 2018 acumuló 43,9% y la variación interanual (de noviembre a noviembre) llegó a 48,5%.La caída de este mes, además, sólo retrotrae la escalada de precios a los niveles anteriores al sacudón del dólar, por lo que la perspectiva para 2019 sólo marcará un importante descenso respecto de 2018, pero no sobre el 2017 o los últimos años del gobierno anterior.
¿Qué se espera para 2019? Según la consultora Ecolatina, aún se notará un reacomodamiento de precios relativos, por lo que la inflación continuará en los próximos meses, ya que hay variables que quedaron nominalmente rezagadas frente al resto y pujarán por recuperar el terreno perdido.Si es que el tipo de cambio sigue quieto, la estimación es que diciembre siga en torno al 3% y los siguientes meses un 2,5% promedio en los primeros cuatro meses del año, con una desaceleración posterior marcada fundamentalmente por una fuerte retracción del consumo.El gobierno se comprometió con el FMI a frenar la inflación, y fue su principal promesa de campaña. Si lo logra, más allá del costo que generará la recesión, podrá mostrar un trofeo en la próxima contienda electoral.






