¿Qué es y por qué sube tanto?

Volvió el riesgo país, ¿volvemos al 2001?

Llegó a 800 puntos y se acerca a los niveles de la crisis de la convertibilidad. Los inversorores piensan que el futuro gobierno no podrá pagar la deuda

Volvió el riesgo país, ¿volvemos al 2001?
El Diario Sur

El riesgo país llegó a los 800 puntos y se acercó peligrosamente a los niveles previos a la crisis de 2001.

Antes de el "blindaje" anunciado con bombos y platillos por el gobierno de Fernando de la Rúa, este índice elaborado por la banca JP Morgan estaba en 1000 puntos e inmediatamente después, allí por enero de 2001, llegó a 700. Desde entonces no paró de subir. Para cuando se disparó el default en diciembre de ese año, llegaba a los 1500. Con la crisis desatada y la cesación de pagos en marcha, el índice tocó el récord de 7222 el 7 de enero de 2002.

La pregunta que hay que hacer es si lo que sucede hoy es comparable a lo que sucedió en ese momento. Y la respuesta -como siempre- la dan los "mercados".

Pero, ¿qué es el riesgo país?

Es la diferencia entre lo que paga un bono de deuda de Estados Unidos y lo que paga otro país. Es decir, si un "bono del tesoro" yanqui paga 3% y el riesgo país argentino es de 800 puntos (100 puntos es un 1%), entonces ningún inversor va a comprar un bono de aquí por menos de un 11% de interés anual.

Sabemos que cuanto más riesgo hay de que no se pague una deuda más interés se le cobra al deudor.

Los inversores saben que el único país que va a pagar los bonos sí o sí es Estados Unidos. ¿Por qué? Porque tiene la maquinita de emitir dólares. El resto del mundo no puede hacer eso y entonces depende de la fortaleza de su economía y de sus reservas de dólares, más que de su voluntad de pago.

Por lo tanto, cuanto más débil es una economía y cuanto menos dinero tenga un país para pagar sus deudas, más "riesgo país" tendrá -según la evaluación que hace el banco de inversión JP Morgan.

¿Vamos al default?

Lo que sucedió estos días es que el Banco Central de Estados Unidos (FED) aumentó su tasa de interés. Eso siempre provoca un efecto de retirada de las inversiones especulativas de los países emergentes hacia los "Bonos del Tesoro". Se le dice: "flight to quality" (vuelo hacia la calidad).

Como los países muy endeudados -como la Argentina- necesitan ese dinero para refinanciar sus deudas se ven obligados a pagar más intereses para que los inversores no se vayan.

Pero pagar más significa que se necesita más dinero para una deuda que va en aumento y que tiene garantizado el pago sólo durante 2019 gracias al préstamo del FMI. Pero entre 2020 y 2023 vencerán u$s 131.096 millones y nadie garantiza que se pueda pagar y/o renegociar.

Los inversores creen que si gana la oposición (léase Cristina Kirchner) se impulsará una reestructuración al estilo de la que hizo Néstor Kirchner junto a Roberto Lavagna en 2005. Pero, aún si gana el macrismo, los inversores no tienen certezas.

El nivel de endeudamiento es demasiado alto y la capacidad de repago es muy mala porque la Argentina no genera los dólares que necesita, y no hay perspectivas a corto plazo de que lo haga.

Así las cosas, un default (cesación de pagos) es una hipótesis que manejan los mercados y es lo que hace que el riesgo país crezca cada vez más.