La tasa de interés que pagan los bancos por los depósitos a plazo fijo a 30 días perforó la línea de los $40 y se ubicó en 38,6% en promedio, llegando a 35,6% para minoristas. Este movimiento descendente tiene relación directa con la baja de los rendimientos de las LELIQ (bonos de deuda que el Gobierno emite para los bancos) que llegó al 45% después de haber llegado a niveles cercanos al 75% en octubre pasado.
Sin embargo, el stock de este tipo de depósitos siguió en aumento, En febrero creció un 6% contra el promedio de enero y ya alcanzó los $1,1 billones (unos u$s29.000 millones) para el sector privado. Este incremento se produjo gracias a la estabilidad cambiaria y una perspectiva inflacionaria que se espera no supere el 30%.
El mercado estima que la nueva medida del BCRA, que limita la tenencia de las entidades financieras de Leliq al 65% de los depósitos o al 100% del patrimonio de los bancos, genere cierta dolarización de las carteras por el excedente de pesos, lo que daría cierto impulso al dólar, pero la expectativa es que sea de manera controlada.
Además, luego de la confirmación de que el FMI girará durante el año electoral u$s 30.000 millones, el panorama de la necesidad de dólares se tranquilizó y generó calma en los mercados financieros. Así, el ahorro en plazo fijo aparece como una opción apetecible en momentos de calma como el de este veranito financiero.






