El Gobierno evalúa la posibilidad de volver a contar con un submarino con fines de defensa efectivos para la custodia de las aguas nacionales y sus recursos naturales. Tres meses después del hallazgo del ARA San Juan a 900 metros de profundidad, se buscan alternativas para encarar el proceso de restablecimiento de un submarino para la Argentina.
El camino más corto y económico sería poner en marcha el proceso de reparación de media vida del ARA Santa Cruz, que tiene las mismas características que el San Juan: son de clase TR. 1.700 y su poder de despliegue en el mar es el mismo. La reparación de este buque rondaría los 20 millones de dólares, mientras que comprar un submarino nuevo a otro país requeriría una suma no menor a 250 millones de dólares.
Según publica el portal Infobae, uno de los argumentos centrales es que desde el 15 de noviembre del 2017, día en que se hundió el ARA San Juan, la Armada argentina ya no cuenta con un submarino en mar mientras que la mayoría de los países de la región tienen este tipo de embarcaciones de efecto disuasivo y estrategia táctica. En este sentido, Brasil cuenta con 5 submarinos, Chile con 4, Perú tiene 6 y Colombia 2.
El ministro de Defensa Oscar Aguad cree que se podrá avanzar presupuestariamente este año con el arreglo de media vida del submarino ARA Santa Cruz. "La modernización puede llevar dos años. Hay voluntad política de hacerlo porque el submarino es un arma táctica insustituible para el cuidado de los recursos en el Atlántico Sur", explicó un allegado al ministro.
Desde la empresa estatal Tandanor que se encarga de realizar los arreglos de media vida de los submarinos y de reparar los buques de la Armada aseguraron a que estarían en condiciones de poner en marcha el submarino ARA Santa Cruz para que la Argentina vuelva a contar con una flota de esas características.
El ARA Santa Cruz se encuentra hoy en los astilleros de Tandanor a la espera de su arreglo y el proceso para ponerlo nuevamente en aguas podría llegar a durar dos años. Dependerá en gran medida de los repuestos de motores que le facilite la Armada al astillero estatal.
En la Armada coinciden en la necesidad de que la Argentina vuelva a tener un submarino cuanto antes. Oficialmente, esa fuerza sostuvo: "El submarino es un buque estratégico de por sí, que contribuye decisivamente a negar el mar a eventuales oponentes en la defensa de los intereses vitales de la Nación, por sus propias características de operación discreta".






