El Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV) realizó un estudio sobre los haberes de los jubilados y cómo afectó la reforma previsional que cambió la fórmula de movilidad a implementarse en diciembre del 2017. Basándose en datos de la Anses, el Indec y el BCRA, aseguraron que con la reforma de la fórmula de movilidad de diciembre de 2017, los jubilados se vieron fuertemente perjudicados y empezaron a enfrentar jubilaciones sensiblemente menores en términos de poder adquisitivo sin volver a recuperar niveles de poder de compra previos.
En este sentido, especificaron que des la reglamentación de la reforma previsional, cada jubilado perdió, por lo menos, 9.720 pesos en relación con la inflación, aun contemplando el aumento del 11,8% previsto para el mes que viene.
Además, explicaron que, en caso de monetizar el deterioro de los haberes reales, desde el 2018 hasta junio del presente año quienes cobran la mínima podrían tener una pérdida de más de 12 mil pesos con respecto a la inflación.
En este sentido, desde la Undav advirtieron en su informe que el cambio en los parámetros de ajuste jubilatorio no repercute solamente sobre los haberes, también impacta en los ingresos de demás programas de transferencia como la AUH, asignaciones familiares y ciertas pensiones no contributivas.
Desde la entidad también compararon las pérdidas en términos de poder de compra de los productos básicos. En este sentido, explicaron que desde enero del pasado año cada jubilado perdió por mes 2,5 kilos de queso; 6,2 kilos de yerba; 6,9 litros de aceite; 8,8 kilos de pan; 18,7 kilos de fideos o 22,9 litros de leche, al menos hasta junio de 2019.
Esta pérdida alcanzará su peor resultado en febrero de este año cuando el haber mínimo significará un 21,4% menor al de diciembre de 2015. Incluso con la recomposición que habrá en junio el haber mínimo estará en un 11,5% por debajo del nivel de diciembre de 2015, concluyen.






