El consumo sigue en caída libre y aún no encuentra piso. Son varios los factores que lo explican. En primer lugar el retraso de los salarios continúa ya que las paritarias aún no se reactivaron y la inflación no cesó. En los últimos meses la caída del salario real fue del 10% gracias a aumentos de precio constantes en momentos en los que aún no se activó ningún aumento en los sueldos.
Por otro lado, la recesión afecta a toda la economía por lo que la restricción del gasto en las familias es natural. Por una parte, el sobre endeudamiento obliga a desviar cada vez más recursos para la "bendita" tarjeta de crédito. Por otro lado, se tiende a consumir menos para no endeudarse más.
Según dos estudios, en el mes de febrero el desplome se profundizó y superó largamente los dos dígitos en el primer bimestre del año.
Según un informe de la consultora Focus Market, -que publicó el diario Bae- en febrero, el consumo masivo cayó 11,3% interanual y desde que comenzó el año disminuyó 12,1%.
Según su sistema de medición, los consumidores adquirieron en supermercados un promedio de 4,1 productos por cada compra, lo que significa una caída del 5,8% interanual.
El estudio demuestra que el 50% de las caídas los componen productos de consumo masivo como bebidas sin alcohol (23,27%), lácteos (14,81%) y bebidas con alcohol (11,57%).
Una encuesta del Centro de Estudios Cepa, en tanto, demostró que el 35% de la población disminuyó el consumo de productos fundamentales como lácteos (35%), carnes (48%) frutas y verduras (24%), gaseosas, jugos y soda (44%), salidas y esparcimiento (63%), combustible (41%), medicamentos y fideos (23%), harinas y arroz (15%).
En el otro extremo, solamente el 9% de los encuestados incrementó el consumo de lácteos, carnes y gaseosas y el 12% las salidas recreativas.






