El 48% de las personas asegura que redujo el consumo de carne y el 35% el de leche. Estos datos surgen de un informe del centro de estudios CEPA y del Instituto Proyección Ciudadana, publicado por el diario BAE Negocios.
La baja del salario del 12,1% del 2018 pegó de lleno en el consumo y los rubros menos relevantes en la canasta básica tuvieron los peores números, así como aquellos que sufrieron los mayores aumentos a pesar de ser centrales para la alimentación.
Además de lo sucedido con carnes y lácteos, lo que más cayó fue el gasto en salidas, que perdió un 63%. Mientras que el 55% disminuyó el gasto en bebidas.
Como siempre, el sector más afectado fue del de menores ingresos. El 64% redujo la compra de carne y el 44% de lácteos.
Respecto del gasto en salidas, el 87% de los encuestados dentro del sector de mayores ingreso dijo haberla reducido.
Un dato relevante es el incremento del consumo de fideos, arroz y otro tipo de hidratos de carbono, como frutas (en el verano), en detrimento de las proteínas.






