Este domingo finaliza la presente etapa de la cuarentena y el Gobierno ya anticipó su extensión. Se espera que esta tarde/noche el presidente, Alberto Fernández, se comunique nuevamente con todo el país para dar detalles de esta nueva etapa del aislamiento. Tal y como viene sucediendo desde el comienzo del aislamiento social obligatorio, se ampliará dos semanas, eligiendo como nueva fecha de evaluación de la situación el 24 de mayo.
Tras realizar consultas con los expertos en epidemiología y con todos los gobernadores del país, definieron relajar algunos sectores de este confinamiento en pos de ir reactivando de a poco las actividades que quedaron paralizadas. Se espera que en el transcurso de este viernes las provincias presenten las excepciones evaluadas en sus territorios al jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, para terminar de evaluar los casos puntuales.
En este sentido, desde el Gobierno anticiparon que la apertura comercial e industrial será gradual y diferente en cada zona dependiendo de las necesidades y posibilidades. El control en el transporte público seguirá siendo exhaustivo y no habrá espectáculos ni clases presenciales por el momento. Tampoco evalúan avanzar con la apertura de la administración nacional o provincial a pesar de que en algunos casos fue decretada como actividad esencial.
Actualmente se encuentran estudiando autorizar permisos para varios sectores productivos entre los que se encuentran: el calzado y cuero, indumentaria, papeleras, tabacaleras, automotrices y el área de plásticos y químicos. Todos estos rubros fueron analizados durante la semana por el presidente, con la colaboración de Axel Kicillof y Horacio Rodríguez Larreta, quienes tienen las zonas más sensibles.
Ambos funcionarios se comprometieron a evaluar la situación y confeccionar protocolos que justifiquen y establezcan la apertura de algunos de estos sectores en Capital Federal y el conurbano. No obstante, todos ellos coincidieron en que no habrá una apliación excesiva del transporte público, que es el principal temor de infección.
De esta manera, comenzaría a implementarse la IV fase de la cuarentena, que implica principalmente el aislamiento de los grupos de riesgo prestando especial atención a los geriátricos y barrios populares.






