El párkinson no hace distinción entre clases sociales niprofesiones. Constante, irreversible y misteriosa, esta enfermedad afecta a lavida de cinco millones de personas en el mundo. Si bien no se conoce una causaespecífica en el diez por ciento de los casos se detectaron alteracionesgenéticas. No obstante, el vacío del noventa por ciento restante haceindescifrable la enfermedad y la búsqueda de una cura.
Esta enfermedad en sí misma no es fatal. Los pacientes, conel tiempo, pueden llegar a estar gravemente incapacitados y, dentro de los dieza veinte años del diagnóstico, no pueden moverse o cuidarse a sí mismos. Laenfermedad irá empeorando progresivamente y sus síntomas rara vezdesaparecerán, por lo que se la califica como muy dolorosa y sufrida por suspacientes.
Nombrado como "Mal de Párkinson, esta enfermedad poseemuchos efectos involuntarios sobre el cuerpo de quien la padece. Cuando elochenta por ciento de las neuronas presentes en la sustancia negra no soncapaces de producir la cantidad suficiente de dopamina el efecto se hacedifícil de disimular. Generalmente, los pacientes comienzan con temblores ysacudidas que no pueden controlar, seguidas de dificultades para mantener elequilibrio o para moverse fácil y rápidamente como en un pasado. Puede serincluso que lleguen a una etapa en donde no puedan controlar sus expresionesfaciales ni hablar con claridad, sumándose muchas veces una depresión por elestado en el que se encuentran al no poder ser dueños de su propio cuerpo.
Las últimas semanas surgió un rumor, no confirmado, de queuna de las grandes personalidades del rock nacional, el Indio Solari, padeceríamal de párkinson, por lo que habría dejado por un tiempo los escenarios. Sinembargo, no es la única ni primera personalidad que padece esta extrañaenfermedad y que cesa sus actividades. Ya en épocas pasadas, históricospersonajes como Adolf Hiltler, el dictador alemán; Salvador Dalí, pintorespañol; el Papa Juan Pablo II; el actor Michael Fox; la actriz británica HelenMirren; o los deportistas Manny Pacquiao y Mohammed Alí, son algunas de laspersonalidades afectadas.
"La Enfermedad de Parkinson es una enfermedadNeurodegenerativa progresiva descripta por primera vez en el año 1817 por JamesParkinson. Es debida a una degeneración de unas neuronas que se llamanDopaminérgicas de la vía Nigroestriada, explica la neuróloga María AlejandraBresas, profesional de la Clínica Monte Grande. Al respecto añade que "si bien se diagnostica cuando hay signosclásicos de la enfermedad tales como temblor de reposo en miembros superiores,rigidez y bradicinecia lentitud - la enfermedad comienza mucho antes consíntomas que son indiferenciables como por ejemplo cansancio, trastornos delsueño, desgano, constipación.
La degeneración de estas neuronas Dopaminérgicas hace quese dificulten algunas tareas que son realizadas gracias a ellas, como es elcaso de la coordinación de los movimientos y el equilibrio del cuerpo humano.En algunos casos, el déficit de dopamina tiende a impedir la transmisión fluida de los mensajes al sistemanervioso central. La afectación de esta estructura ocasiona la aparición de lossíntomas más típicos de la enfermedad.
Si bien es una enfermedad compleja y todavía sin una curaefectiva, muchos de los especialistas insisten en desmitificar el hecho de quesea un mal, como es llamado muchas veces. Con un tratamiento adecuado y lacorrecta estimulación, las personas pueden llegar a retardar algunos de losefectos, que sin duda son irreversibles.
También es importante dejar de relacionar directamente acualquier temblor con el párkinson, ya que muchas veces el mismo estárelacionado con algún otro tipo de manifestación. Al respecto, la especialistaexplica que "el temblor de la enfermedad clásicamente es unilateral y dereposo, por lo que no suele darse en momentos específicos al realizar algunaactividad, siendo muchas veces erróneamente asociado con el pulso para realizaralguna tarea con precisión. "En laevolución de la enfermedad algunos pacientes pueden desarrollar otros cuadrostales como trastornos de memoria y Depresión, añade la especialista.
"También hay que saber que existen Parkinsonismos,personas que tienen algunos signos o síntomas parecidos pero que se producenpor otras causas. Por ejemplo por hidrocefalia, infartos cerebrales, tóxicos,medicaciones usadas para otras enfermedades.
Generalmente la enfermedad se presenta en personas adultas,que han pasado la franja de los cincuenta años. "Si se presenta a los 40 añosde edad se llama Parkinson de inicio Precoz o Temprano y también existen unaforma, menos frecuente, que se llama Parkinson Juvenil, que comienzan alrededorde los 25 años, especifica la doctora Bresas.
El párkinson es, sin dudas, una enfermedad misteriosa dentrode la medicina. Para su explicación han surgido múltiples hipótesis patogénicaspero ninguna de ellas cien por ciento comprobada. Algunas de ellas implican,además de los factores genéticos todavía no detallados, algún tipo de factortóxico que desencadene esta degeneración de neuronas específicas. Más allá delas causas, se han llegado a detectar algunos procesos inherentes del sistemaneurológico, como es la formación de radicales libres, que podrían desencadenaren una explicación, así como también la asociación a toxinas externas ointernas, según sugerencias de otros científicos, asociando al párkinson unfactor de riesgo: la exposición ambiental a pesticidas o toxinas en losalimentos.
Al respecto, la neuróloga María Alejandra Bresas explica que"se sabe que hay un componente Genético -hay alteración en un cromosoma-. Sehan estudiado Familias de pacientes con los mismos síntomas. La mayorprevalencia es en familiares en primer grado de parentesco. "No quiere decirque toda aquella persona que tenga un familiar con Parkinson vaya a desarrollarla enfermedad, aclara, pero, como otros tantos científicos e investigadores,asocia la aparición del párkinson con un componente genético.
Por el momento, esta enfermedad no es curable. Losmedicamentos que pueden llegar a prescribirse se utilizan para tratar lossíntomas superficiales que se manifiestan debido a la enfermedad subyacentepero sin llegar a tratar a la misma. Algunos de ellos intentan imitar ladopamina perdida a causa del párkinson, que puede mejorar o aliviar algunossíntomas temporalmente. "El tratamiento de elección es la L-Dopa pero según laedad de comienzo y el cuadro clínico por lo general muchas veces se inicia confármacos agonistas dopaminérgicos, que se llaman anticolinérgicos, especificala neuróloga al respecto.
En algunos casos, los menos frecuentes, los pacientesdeciden acceder a la cirugía, que puede ayudar a aliviar los síntomas perotampoco supone una cura real, a los que se le suman los peligros asociados conuna cirugía cerebral. Esta opción, por sus altos riesgos, es realizada cuandoya han fallado los demás métodos para tratar los síntomas.
El párkinson puede muchas veces manifestarse a través de lafatiga, tanto física como mental, que se presenta como uno de los síntomas máscomunes. Esto sucede debido a la sobre exigencia de uno o varios músculos a unaactividad o ejercicio, siendo que a menudo el estrés de la vida diaria, cuandose hace demasiado en muy poco tiempo, causa fatiga. En la enfermedad deParkinson el sentimiento de fatiga es difícil de describir y todavía másdifícil de medir; esto puede significar movimientos lentos, rigidez muscular,depresión o también cambios en la posibilidad de moverse o de dormir.
Este síntoma puede ser producido por la akinesia dificultad para realizar un movimiento -, fatiga muscular causada por larigidez muscular, calambres, temblor y dificultad al iniciar un movimiento -,por fluctuaciones en la movilidad, por depresión o por trastornos de sueño.
Poco a poco la enfermedad se va adueñando de los pacientesy, muchas veces, las medicinas no son suficientes. El autoestima no ayuda ysuelen caer en una depresión importante. Si bien el cinco por ciento de lapoblación padece de depresión, dentro de los pacientes con párkinson la mismasupone un treinta o cuarenta por ciento de los pacientes. La depresión aguda secaracteriza por una profunda pérdida de interés en las actividades yacontecimientos usuales, con un estado de ánimo triste y abatido, pero que sinembargo no se dan cuenta cuando están deprimidos. Es entonces cuando losespecialistas advierten que es necesario que los familiares y allegados lodetecten basándose en síntomas físicos como la pérdida de apetito, de peso, lasdificultades durante el sueño y para conciliarlo, dormir excesivamente, lafatiga o falta de energía; o por factores psicológicos como la tristeza,tensión, ansiedad, perdida de interés o placer en actividades usuales,sensación de subestima o culpa, pensamientos de muerte o deseos de morir.
Si bien no es una enfermedad directamente mortal, esdolorosa y difícil de llevar. Muchas veces los pacientes se ven con suautoestima baja debido a la pérdida de autonomía y a los síntomas quedifícilmente pueden controlar. Muchas veces la depresión deviene directamentede la decisión o imposición de dejar las tareas cotidianas debido a laimposibilidad de realizarla por las condiciones físicas ocasionadas por elpárkinson.
Recientemente la salida del Indio Solari de los escenariossorprende pero a la vez se hace un poco más entendible bajo el posiblediagnóstico del párkinson. Como muchos otros, entre ellos la estrellaholliwoodense Michael Fox, comenzaron a transitar un duro estadio de laenfermedad en donde realizar las tareas cotidianas con las grandes exigenciases prácticamente imposible.
Muchas personas, una vez abandonado su trabajo, se dedican aorientar, ayudar y dar soporte a aquellos que recién comienzan a transitar porla enfermedad y temen a los efectos desconocidos, todo aquello que podríadevenir, basados en la experiencia propia o familiar. En argentina existe unaorganización a nivel nacional llamada Asociación Civil Enfermedad de Parkinson(Acepar) cuyo principal objetivo fue crear la Casa del Enfermo de Párkinsonpara que los pacientes pudiesen relacionarse con sus pares y lograsen crearmicroemprendimientos que les permitan desarrollar actividades terapéuticas parasolventar el impacto económico y social que supone la enfermedad, lograndotambién eliminar las actitudes discriminatorias y de maltrato, tanto familiarcomo social y auto infligido.
A pesar de ser una enfermedad difícil de tratar, losespecialistas aseguran que se puede convivir con la misma pero que es necesariauna gran fuerza de voluntad.






