SALUD

El ABC de la Hepatitis

Con los nuevos avances en prevención y tratamiento, cambia el panorama global de las hepatitis virales, un grupo de enfermedades hepáticas contagiosas que pueden ser una amenaza a la vida.

El ABC de la Hepatitis
El Diario Sur

A nivel global, los virus hepáticos – A,B y C los másfrecuentes, D y E mucho menos habituales – son unos de los principalescausantes de hepatitis, junto a algunos medicamentos y el alcohol. La hepatitis– ‘inflamación del hígado’ – es un cuadro potencialmente mortal, y que puedeacarrear severas complicaciones. Los virus que causan hepatitis son dedistribución global, y los costos asociados al tratamiento de la enfermedadcrónica o del transplante hepático – que en casos graves, es el únicotratamiento posible – implican una gigantesca carga sobre los sistemas de saludpública. El signo principal de hepatitis aguda es la ictericia, la coloraciónamarillenta de piel y mucosas, y en su evolución puede avanzar hacia lacronicidad, sentando las bases para el desarrollo de cirrosis o de cáncer dehígado, o inclusive tomar un curso fulminante, siendo el mismo cuadro agudo elque resulte fatal a menos que el órgano se transplante, con la severadisminución en la calidad de vida que implica sobrevivir con un órganotransplantado.

Sin embargo, gracias a avances en el tratamiento y lasmedidas de prevención para evitar el contagio, el panorama sobre las hepatitisvirales comienza a cambiar, al punto de que han dejado de ser en Argentina laprimera causa de transplante hepático. Se dispone de una vacunación altamentedistribuida para las Hepatitis A y B. La Hepatitis C, que se estima afectaría aunas 136 millones de personas en  todo elmundo – poco más del 2% de la población global – si bien no tiene vacunadisponible, ha avanzado en su tratamiento a pasos agigantados en las últimasdécadas, no exento de controversias respecto al creciente costo de los mismos.

Si bien todos los casos de contagio de Hepatitis son denotificación obligatoria – es decir, que el médico que los diagnóstica debeinformar al Ministerio de Salud– se estima que existe un marcado subregistro desu verdadera prevalencia. En parte debido al difícil acceso a la salud deciertos grupos de mayor riesgo, y en parte debido a que la naturaleza crónicade la infección por Hepatitis C y el hecho de que su cuadro agudo seaasintomático, causaría que una proporción considerable de pacientes infectadosno consulten al médico y desconozcan su status.

HEPATITIS A

Hasta el año 2007, la Hepatitis A era en la Argentina laprimera causa de transplante de hígado en niños, que son el grupo más afectado.A nivel mundial, se estima que casi dos millones de personas al año sonafectadas, si bien gracias al avance de la vacunación y el mejoramiento de lasmedidas sanitarias este número se encuentra en franco decrecimiento en lospaíses industrializados.

El VHA es un virus pequeño, que se transmite por víafecal-oral; es decir, por consumo de agua y alimentos contaminadas con heces deniños infectados. Entonces, al igual que ocurre con la Hepatitis E, las infeccionesestán directamente relacionadas con los estándares sanitarios de la región. Elacceso a agua corriente y cloacas, la mayor educación en cuanto al lavado defrutas y verduras y la mejora en general de los hábitos higiénicos de lapoblación son el principal factor que determina el riesgo de contraer laenfermedad. Generalmente, la infección con Hepatitis A es de curso agudo y autolimitado. Adiferencia de las Hepatitis B o C, que suelen tener un curso crónico que seprolonga por años y con pocos síntomas, la Hepatitis A entra rápidamente en unafase sintomática inicial con fiebre, decaimiento, dolor abdominal y pérdida deapetito, que luego avanza a la instalación de una hepatitis aguda conictericia. En el 99% de los casos, la hepatitis se cura sin tratamiento al cabode unas pocas semanas. Sin embargo, en aquel 1% restante, toma un cursofulminante, constituyendo una seria amenaza a la vida y necesitando de maneraurgente un transplante de hígado.

Hasta el comienzo de la pasada década, la Argentina era unazona endémica para Hepatitis A. En el año 2004, se registraron 43.313 casos, delos cuales 20 terminaron en un transplante y cuatro en la muerte. A partir delaño 2005, por iniciativa del Ministerio de Salud de la Nación, se incorporó lavacuna de manera gratuita y obligatoria al Calendario Nacional deInmunizaciones, con una dosis única al año de vida. Los resultados fueronverdaderamente espectaculares. La última fatalidad registrada por Hepatitis Adata del año 2006. En ese mismo año, debieron realizarse sólo 10 transplantes.El último transplante a causa de VHA fue en el año 2007 y desde entonces nosólo no ha habido nuevas muertes ni nuevos transplantes, sino que el número decasos se redujo desde esos 40.000 anuales, a menos de 500 y ninguno de ellosfulminantes, en un lapso menor a 10 años. Es, hoy en día, un ejemplo global deéxito en la aplicación de una campaña de vacunación.

HEPATITIS B

El Virus de la Hepatitis B infecta globalmente a más de 500millones de personas, y es la principal causa de cáncer de hígado. El contagiose da principalmente por vía sexual, al mantener relaciones sexuales sinpreservativo, o por vía sanguínea, por el uso compartido de jeringas, elementoscortopunzantes o por transfusiones anteriores a 1994, cuando se implementó ladetección del virus en todas las unidades de sangre donada.

Actualmente en la Argentina, se notifican unos 500 casosnuevos al año, y si bien hubo un pico de notificaciones en el año 2005, se creeque se debería más a una mejora implementada ese mismo año en la el sistema derecolección de datos que a un aumento real de su incidencia. La prevalencia dela infección es mucho mayor en grupos de riesgo específicos, como los usuariosde drogas intravenosas, los internos carcelarios y entre los grupos de riesgopor prácticas sexuales no protegidas. La vacunación, que se da en tres dosis,se incorporó al Calendario Nacional en el año 2000, para todos los reciénnacidos, y en el 2014 también para niños y adultos que no hayan sido vacunados oque no completaron el esquema de tres dosis, en los cuales solo es necesarioagregar la dosis omitida, sin importar el tiempo que haya pasado desde laprimera.

Más frecuente en adultos a partir de los 25 años de edad, lainfección suele manifestarse con un primer evento agudo, con dolor abdominal,fiebre, síntomas gripales e ictericia, que luego resuelve y da paso a una etapaindeterminada en la que la mayoría de los pacientes se curan sin tratamiento.Sin embargo, un grupo importante de pacientes comienza con el desarrollo decirrosis. La cirrosis es la fase final de todas las inflamaciones del hígado,sin importar su causa. Es un proceso irreversible, que lleva asociadosmuchísimos riesgos, una disminución clara de la calidad de vida y que puedeculminar en la muerte. Asimismo, el Virus B es la principal causa de desarrollode cáncer de hígado.

Un grupo particular dentro de los pacientes infectados conel VHB es el de aquellos "portadores asintomáticos”. Es decir, gente que hasido infectada y si bien no desarrolló la enfermedad activa, tampoco logróvencer al virus, por lo que sigue teniendo chances de contagiar a otraspersonas.

 HEPATITIS C

La hepatitis C afecta a unas 160 millones de personas entodo el mundo. No presenta un cuadro agudo – no hay síntomas al infectarse – ydesde el momento del contagio hasta el desarrollo de la enfermedad pueden pasarhasta veinte años, por lo que en general, el paciente no recuerda como nicuando se infectó, ni durante cuanto tiempo ha convivido con el virus, o acuantas personas puede haber contagiado. En su evolución, es una enfermedad quepuede ser mortal al avanzar a la cirrosis.

El contagio con el VHC ocurre casi exclusivamente por víasanguínea. En la Argentina, los principales grupos de riesgo donde se encuentrala patología son los usuarios o ex usuarios de drogas inyectables, y lapoblación carcelaria, debido al uso compartido de jeringas u otros materialespunzantes con los que se hacen los ‘tatuajes tumberos’. Sin embargo, existetambién entre la población general cierto riesgo de contagio a partir de lastransfusiones sanguíneas y transplantes de órganos, especialmente aquellosocurridos antes de 1994, que puede que recién ahora empiecen a manifestarsíntomas.

En los últimos años, ha habido avances impresionantes enmateria de tratamiento. En el 2014, el laboratorio norteamericano Gilead lanzóal mercado "Sovaldi”, un medicamento con efectos adversos mucho más leves quelos del interferón – que al día de hoy es el tratamiento estándar – y conmejores tasas de curación. La nueva terapia – que cuesta unos U$S dólares porpastilla, y entre U$S 84.000 y U$S 156.000 por el tratamiento completo – se haconvertido rápidamente en el medicamento que más ganancias generó en su primeraño en la historia, y ha sido el eje de intenso debate entre las demáscompañías farmacéuticas y Gilead, por el uso de las patentes, y entre la mismafarmacéutica y los gobiernos de todo el mundo debido al elevadísimo costo deltratamiento. Gilead es la misma compañía que desarrolló "Tamiflu”, el antigripalque fue un éxito de ventas con las pandemias de Gripe Aviar en 2005 y que en laArgentina generó histeria por ser el único tratamiento posible para el virusH1N1, durante la pandemia de 2009. Donald Rumsfeld, Secretario de Defensa delos EE.UU. durante la administración Bush, contaba como principal antecedenteel haber sido CEO de Gilead durante los años ’90.

En la Argentina, "Sovaldi” no está disponible para elsistema de salud público y la cobertura por obras sociales es prácticamenteimposible, ya que no se encuentra aprobado como tratamiento de elección. Seestima que aún con la reducción de precios que ofreció Gilead paraLatinoamérica, al Ministerio de Salud le costaría más de cinco mil millones dedólares incorporar "Sovaldi”, lo que significaría un aumento del 115.000% alpresupuesto actual para Hepatitis C.