SALUD

ACV: ¿Sabemos reconocerlo y actuar ante la emergencia?

Un estudio publicado esta semana reveló que si bien la mayor parte de la gente sabe qué es un Accidente Cerebro Vascular, muchos no reconocen la urgencia de la situación y la enorme diferencia que puede tener la atención temprana del paciente.

ACV: ¿Sabemos reconocerlo y actuar ante la emergencia?
El Diario Sur

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), 15millones de personas sufren un accidente cerebrovascular (ACV) por año. Deestos, 5 millones mueren y otros 5 millones quedan con una discapacidad permanente.En el mundo, es la segunda causa de muerte y la primera de discapacidad.

En la Argentina, según datos del ministerio de Salud de laNación, la enfermedad cerebrovascular representó la segunda causa de años devida perdidos por muerte prematura (4,8% del total en hombres y 6% en mujeres),siendo además la segunda causa de pérdida de años de vida ajustados adiscapacidad en hombres y mujeres, solamente detrás de la enfermedad coronaria.

En la semana que pasó, en el marco del Día Mundial delAccidente Cerebro Vascular, la fundación FLENI presentó los resultados delestudio SIFHON (Situación de la enfermedad cerebrovascular fundamentada enencuestas a hogares nacionales), una encuesta masiva a hogares argentinos sobreel conocimiento del ACV que constituye el más grande estudio de este tiporealizado en el mundo de habla de hispana.

Entre los datos más interesantes que presentó SIFHON,aparece que en nuestro país existe un alto nivel de reconocimiento de laexistencia de la enfermedad. El 90% de los encuestados reconocía la existenciade la enfermedad cerebrovascular, y casi el 80% asociaba correctamente la sigla‘ACV’ a ella, un poco más que los otros términos con los que los médicos suelenreferirse a ella (ictus, isquemia cerebral, ataque cerebral, entre otros).

Del sondeo también se desprende que si bien el 70% de losencuestados reconoció que el ACV puede causar incapacidad y muerte, uno de cadatres relevados desconoció la existencia de un tratamiento específico que puedeprevenir la mortalidad o reducir secuelas, y que la ventana para administrarloy obtener máxima eficiencia es hasta después de 4 horas y media de haberseproducido el evento. Otro dato sorprendente de la encuesta es que ante la apariciónde síntomas de ACV, dos de cada tres personas se trasladaría a un centro médicopor sus propios medios en lugar de llamar una ambulancia o avisar a un sistemade emergencias.

Si se cruzan esos datos con la presentación clínica habitualdel ACV –muchos son "silenciosos”, otros tienen síntomas sutiles hasta que seinstalan-, dan cuenta de una situación que puede ser peligrosa. Un ataquecerebrovascular es muchas veces difícil de reconocer por las personas queacompañan a la víctima, y en la enorme mayoría de los casos, la persona que losufre no puede darse cuenta de que algo malo le está pasando. Esa condición ensí misma hace que muchos ataques sucedan sin recibir atención médica. Si a esole sumamos que de los que sí se reconocen, mucha gente cree erróneamente que nohay tratamiento –"que no hay nada que hacer”-, que no se trata de una situaciónpotencialmente letal o no considera necesario pedir una ambulancia, lasposibilidades de actuar temprana y efectivamente sobre una persona sufriendo unACV se reducen aún más.

¿Qué es un ACV?

Se llama Accidente Cerebro-Vascular (ACV) a una situaciónaguda en la que una parte del cerebro sufre la interrupción del flujo de sangrey oxígeno. La misma puede haber sido causada por la rotura (ACV hemorrágico) oel taponamiento (ACV isquémico) de un vaso sanguíneo, siendo la primerasituación mucho menos frecuente, aunque en general más agresiva y con mayorriesgo de muerte. En el ACV isquémico, que es el más frecuente, lo más habituales que un trombo o coágulo ocluya alguna de las arterias del cerebro, situaciónque puede darse en una persona con ateroesclerosis o en ancianos confibrilación auricular, por ejemplo.

Los síntomas clásicos sonfalta de sensación, debilidad o parálisis repentinas en la cara, elbrazo o la pierna, especialmente en un lado del cuerpo. Pero, también elcomienzo brusco de una dificultad para caminar, mareo, vértigo, pérdida delequilibrio o falta de coordinación; un dolor de cabeza súbito de una intensidadmáxima (en general asociada a hemorragia, los pacientes que lo sufrieron lodescriben como el "peor dolor que hayan sufrido en su vida”), problemas en lavisión, dificultad para coordinar los movimientos o confusión.

Si se reconoce y se actua a tiempo, muchas veces es posibletratar a un ACV y disminuir el riesgo de muerte o secuelas. Pero cada minutocuenta. La ‘ventana de tratamiento’ (el tiempo desde que que se instala elcuadro hasta que se hace definitivo) es de solamente 4 horas.