SALUD

Mitos y verdades sobre el cuidado de la piel

Se extienden las horas del día y el calor obliga a mostrar más la piel, pero también el verano implica extremar las medidas para protegernos correctamente del daño del sol.

Mitos y verdades sobre el cuidado de la piel
El Diario Sur

Es virtualmente imposible evitar los rayos de sol durante elverano en nuestra región, y realmente, tampoco debería ser algo a evitar: pocascosas son más agradables después del invierno que empezar a sentir la calidezdel sol cosquilleando sobre la piel que semanas atrás quedaba oculta bajo capasde abrigo.

Sin embargo, si bien un poco de sol es beneficioso para lapiel y para nuestra vida en general, con impacto positivo en nuestra saludfísica y emocional, la sobreexposición tiene el efecto contrario, y además desecar la piel y el cabello, puede causar daños duraderos debido a la exposición sostenida a la radiaciónultravioleta, uno de los principales sino el principal factor de reisgo para elcáncer de piel.

No hay forma de desconocer el hecho de que la radiaciónsolar tiene un duro impacto en la apariencia de la piel. Se suele culpar al paso del tiempo por laaparición de arrugas y zonas de sequedad, pero el verdadero culpable es unacombinación entre la edad y la acumulación de daño por exposición solar que losdermatólogos llaman ‘fotoenvejecimiento’. A nivel celular, los rayosultravioletas de tipo B (UVB), de onda más corta, pueden afectar directamenteel ADN de las celulas epiteliales, aumentando el riesgo de mutaciones cancerígenas.Los rayos UVA, de onda más larga y por ende de mayor penetrancia, no sóloafectan al ADN, sino que generan una respuesta inflamatoria que a través de laproducción de radicales libres vía especies reactivas del oxígeno, genera dañosobre las membranas de las células de la piel, alterando la apariencia,tersitud e hidratación de la misma.

Pero aun siendo conscientes del riesgo que implica laexposición solar excesiva, muchas veces la información verdadera y valiosa semezcla con mitos y fantasías que se propagan hasta el punto de confundirse conla verdad, o por lo menos, de generar dudas en cuanto a la forma correcta deprotegernos del sol sin dejar de disfrutarlo.

La piel bronceada esmás resistente: FALSOHay que distinguir entre el tono natural de la piel y el bronceadoadquirido por tomar sol. Los tonos de piel naturalmente más oscuros tienen máscapacidad de producir melanina, y por lo tanto, mejor capacidad de enfrentarsea los rayos UVB que las pieles más claras. Pero esto depende del fototiponatural de la piel, y no del tono que haya adquirido por el bronceado. Por elcontrario, el bronceado refleja una acumulación de daño previo más que unamedida protectora.

Usar protector solares suficiente FALSO

Por empezar, ningún protector solar filtra el 100% de laradiación, más allá de la frecuencia o la cantidad que se aplique. Por eso hayque evitar la exposición en las horas centrales del día (entre las 11 y las 16horas) y protegerse con ropa y sombreros de colores claros. Las telas mástensas y de punto más pequeño protegen mejor, mientras que la ropa mojada dejapasar más radiación. El protector solar debería ser la última barrera, no laprimera.La piel se regenera sin secuelas despuésde quemarse FALSO

Si bien gracias a la descamación y producción de nuevascélulas, nuestra piel tiene la capacidad de regenerarse, el daño producido seacumula. La radiación daña el ADN de las células, y las nuevas generaciones decélulas que aparecen con la regeneración, heredan este daño, por lo que lasmutaciones son acumulativas. Cuando se acumulan demasiadas generaciones dedaño, se consume el "capital solar”, y la piel empieza a mostrar lasconsecuencias: manchas, arrugas, "alergias” al sol, sensibilidad de la piel,alteraciones vasculares, y hasta transformaciones neoplásicas.

Hay que aplicarseprotector media hora antes VERDADERO

Para una correcta protección es importante respetar estetiempo antes de exponerse al sol. No hay que olvidarse de colocarlo en zonascomo las orejas y empeines de los pies. También hay que tener en cuenta elnivel de filtración del producto, que en general se mide en FPS. Cuanto másclara es la piel, se necesita un producto con más FPS. También es importante,antes de volver a usar el protector del año pasado, tener en cuenta la fecha devencimiento.