El concepto suena, casi, a ciencia ficción. Los términostécnicos y un poco también, el aspecto del aparato- refuerzan ese aire afuturismo que rodea todo el asunto, pero los resultados contundentes demuestranque de ficción no hay nada.
Fue en 1952 cuando el médico francés Michel Pistordesarrolló la mesoterapia, cómo parte de sus investigaciones para tratarciertas formas de dolor crónico. El principio en el que se basó era sencillo, ytenía sus raíces en la medicina alternativa francesa de principio de siglo: laaplicación subcutánea de principios activos productos farmacéuticos,homeopáticos, vitaminas y extractos vegetales- mediante una serie de inyeccionestransdérmicas con agujas finas, que conseguían que el producto escogido penetrasedirectamente en las células grasas que forman la capa más profunda de lapiel. El éxito inmediato de su técnicahizo que apenas cinco años después de concluidas sus investigaciones, sefundase la Sociedad Francesa de Mesoterapia, la cual sería luego aceptada comoespecialidad médica por la Academia Nacional de Medicina del país galo.
Es que con el desarrollo de la técnica, se descubrieron susmúltiples aplicaciones especialmente en el campo de la medicina estética-, ysus resultados hicieron que se extendiese por el mundo. El éxito de lamesoterapia parecía tener un solo costado negativo; la cantidad de inyecciones.Si bien son más incómodas que dolorosas dado el delgado calibre de la agujautilizada, la imagen de más de una decena de agujas penetrando la piel hacíaque muchas personas que podían beneficiarse con este tratamiento lo evitasen.
A trece años del fallecimiento de Pistor, el problema de lasinyecciones queda resuelto de la mano de la tecnología. El desarrollo de lo quehoy se conoce como Mesoterapia Virtual consiguió lo que hasta no hace muchoparecía impensable.
La solución se obtuvo combinando dos procesos: laelectroporación y la electroforesis. Basicamente, la electroporación consisteen la aplicación de breves impulsos de voltaje sobre las células y tejidos. Esospequeos impulsos eléctricos, que son imperceptibles para el paciente, actúansobre la membrana de las células grasas, haciendo que estas generen poros através de los cuales el principio activo logra ingresar dentro de la célula,con una efectividad aún mayor que la que se obtenía con la mesoterapiatradicional. La electroforesis, por su parte, consiste en aplicar una corrientecontinua también imperceptible- que por un efecto químico, le permite alprincipio aplicado atravesar las capas más superficiales de la piel para llegara su blanco.
La combinación de ambos procesos permite una mayorpenetración en profundidad y en cantidad de los principios activos en la piel.La calidad de los productos aplicados durante la sesión, junto a la correctaaplicación de la técnica, es lo que permite resultados claramente visibles trasel tratamiento. Sin dolor, sin pinchazos y sin riesgos: aunque parezca cienciaficción, es puramente ciencia.
¿Cuáles son lasventajas de la Mesoterapia Virtual?
A diferencia del método tradicional, al no perforar la pielse evita no sólo el dolor o la incomodidad del momento, sino que disminuye acero el riesgo de infecciones locales o de complicaciones tardías tras eltratamiento. La velocidad deadministración obtenida por la técnica virtual de un mililitro por minuto-hace que se requiera menos tiempo de sesión que con la forma tradicional. Hastaahora, ha sido aplicada con éxito para el tratamiento de la celulitis, laadiposidad localizada, las estrías, cicatrices y manchas en la piel, y comoantioxidante previniendo el envejecimiento prematuro de la epidermis.






