El comienzo del segundo semestre de este 2016 es tambiénpara muchos el comienzo de la renombrada "Operación Bikini. La placa roja rezaque quedan 171 días para que empiece el verano, y los más preparados ya empiezancon los ajustes en la dieta, un programa de entrenamiento que se vuelve progresivamentemás intenso, y también, se empiezan a explorar las alternativas disponiblespara atacar aquellos problemas más difíciles de erradicar y que son resistentesa la dieta y el ejercicio: la celulitis, la flaccidez y la adiposidadlocalizada.
Una de las alternativasmás efectivas es la combinación de dos terapias que actúan directamentesobre la raíz del problema: la mesoterapia y la crioradiofrecuencia. Ambostratamientos apuntan al mismo objetivo, pero por vías diferentes, por lo que secomplementan y se potencian entre sí.
La mesoterapia es una técnica terapéutica en medicinaestética altamente eficaz, para tratar enfermedadesde manera local y con acción prolongada sobre el sitio de aplicación. Consisteen la introducción de preparados farmacológicos, que varían según el tipo ygrado de la patología a tratar, medianteuna serie de inyecciones superficiales en indoloras, que permiten que elprincpio activo llegue a la dermis, la capa más profunda de la piel, donde selocalizan las células grasas. De esta manera, además de actuar directamentesobre el área afectada, se puede trabajar con dosis menores a las que seríannecesarias por otras vías de más difícil absorción, como los comprimidos porvía oral o las cremas por vía epidérmica.
Recientemente, se desarrolló también una alternativa sininyecciones, conocida como mesoterapia virtual, que replica el mismo principiopero en lugar de usar agujas transdérmicas, consigue llevar los fármacos hastala dermis mediante la aplicación de breves pulsos de microvoltaje.
Para el tratamiento de la celulitis y la adiposidadlocalizada, se aplican preparados lipolíticos, que hacen que las células grasasdistróficas se destruyan y se reacomode el panículo adiposo. Aquí es dondeentra en juego la crioradiofrecuencia.
Por un lado, el calor que genera causa vasodilatación, conlo que aumenta el flujo sanguíneo sobre la zona y con él se acelera la remociónde residuos. Además, el shock térmico que se genera por la combinación defrío y calor que propiamente produce la crioradioterapia, genera por lipolisispor sí mismo y potencia la acción de los preparados inyectados por mesoterapia.Sumado al efecto tensor y estimulante de las fibras de colágeno de lascrioradiofrecuencias, la combinación de ambas terapias consigue resultadosestéticos muy superiores a los de los tratamientos tradicionales, en el mismotiempo.






