A Paula Fernández, comenzaron a citarla las autoridades del jardín de infantes desde que su hijo arrancó sala de tres. Desde este este lugar, expresaron que su hijo se escapaba del aula, no respetaba las normas y se enojaba. Tras estos indicios, la madre empezó a sospechar que su hijo padecía Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad, el cual se le diagnosticó finalmente a los seis años.
Este trastorno, es un problema neurobiológico de carácter crónico y el mismo presenta tres síntomas: falta de atención, comportamiento impulsivo e hiperactividad. Por esta razón, Paula debe luchar con un sin fin de obstáculos y en conjunto con la fundación "Por un mañana mejor" impulsan una ley para el TDAH.
Según expresó Paula, "el pediatra me sugirió empezar con una psicopedagoga, y ella nos empezó a dar herramientas. Pero es muy difícil. Cuando estaba en salita de cinco me citaron del colegio y me dijeron que no lo mande más. Incluso me pidieron que firme que no iba a renovar la vacante".
Pese a este triste hecho, hoy Donato tiene nueve años y sigue un costoso tratamiento que incluye un acompañante personal para ir al colegio, consultas semanales con una psicóloga y psicopedagoga, taller de actividades y taller para padres, además de la medicación que requieren. Pero, según declaraciones de su madre, "las obras sociales no están dispuestas a reconocerlo, porque no está en el nomenclador".
Por esta razón, la fundación "Por un mañana mejor", se encuentra en lucha para que finalmente se realice una ley para el TDAH, en donde la misma contemple, capacitación de docentes.






