Nos adentramos de lleno en el ambiente eleccionario. En el medio ya han comenzado lasdeclaraciones de lo pasado, de lo hecho, de los "logros. Unos que dicen quesomos pobres, otros que no se ven pobres en la Argentina, unos que dicen queestamos en las puertas de la recesión otros que dicen que seguimos creciendo. Dehecho ya hasta la misma "cadena nacional se ha convertido en una especie de "fetichepolítico sobre el cual poco se puede hacer, decidir verlo o simplemente apagary dejar que nuestra mente descanse. Comienzan los "spots publicitarios, que elmodelo actual, que el ajuste, que el que viene, que el que se va y muchopalabrerío que seguramente nos abrumará de cara a las elecciones inminentes.Ahora bien, ¿qué piensa la mayoría de los argentinos respecto de lo que viene?¿Será sostenible esta supuesta "mejoría económica provocada por estas levessubas en el consumo? ¿Podremos hacer frente a los escenarios"post-electorales? ¿Qué opinan los verdaderos afectados por lo que vendrá?
A pesar de la mejora en el ánimo de losconsumidores, la mayoría de los hogares argentinos continúa avizorando una"crisis para el año próximo. ¿Cómo es eso? De acuerdo con un estudio privadosobre el comportamiento y las tendencias de los consumidores, dos tercios delos argentinos consideran como "muy o bastante probable" que el paísatraviese una crisis económica en 2016. La buena noticia es que hace un año elporcentaje de personas que pronosticaba un escenario problemático trepaba al77%. Es decir, estamos en un cuadro más optimista que el del año pasado.
Sigue la mirada crítica sobre lasituación económica del país, más de la mitad opina que es mala o muy mala. Lanovedad es el grado de incertidumbre a futuro que se observa: dos de cada diezencuestados no pueden definir lo que esperan para 2016.
Otro dato que da cuenta de una mejoraen el clima de consumo es la baja en la estimación de la inflación. Hace unaño, el promedio de inflación anual que proyectaban los consumidores argentinoshabía trepado al 49%, es decir, más de diez puntos por encima del número finalque arrojó el índice del Congreso elaborado sobre la base de los datos deconsultoras privadas. Este año, en cambio, los hogares proyectan para todo 2015una inflación de 38%, lo que implica once puntos menos que en la mediciónrealizada el año anterior.
El cambio positivo de perspectivastambién se ve reflejado en los pagos realizados con tarjeta de crédito. Unporcentaje no desdeñable de los consumidores (15%) admitió que está volviendo ausar la tarjeta a partir del plan oficial "Ahora 12, que ofrece la posibilidadde comprar en doce cuotas sin interés productos de fabricación nacional, en uncontexto de inflación por encima del 25% anual. De un año al otro, además, hubouna baja considerable en el número de hogares que dejaron de pagar el resumencompleto de la tarjeta. En 2014 el porcentaje de familias que se veíanobligadas a refinanciar sus compras llegaba al 27% y un año después el índicecayó al 15%.
Las mejores perspectivas económicas,igualmente, no se tradujeron, al menos hasta ahora, en una reactivación marcadadel consumo, que no logra repuntar desde fines de 2013.
En los primeros cinco meses de este año, lasventas de productos de la canasta básica (alimentos, bebidas, artículos detocador y limpieza) acumularon una baja del 1,2% en unidades, tomando en cuentatodos los comercios. Y en el caso específico del llamado canal tradicional -quereúne a pequeños negocios, almacenes de barrios y autoservicios- la bajaacumulada en 2015 llega al 2,6%.
Es decir, si bien la visión desde los hogaresargentinos ha mejorado en comparación con el año 2014, queda claro que la"sensación de que "no estamos bien sigue instalada en quienes día a díatenemos que administrar nuestros salarios. Prueba de esto, exponemos un resumende números publicados por la consultora CCR, en su estudio sobre el PulsoSocial:
·En los hogares se estima una inflaciónpara el año 2015 del 38%, esto implica una baja de 11 puntos respecto del mismodato pronosticado para el año 2014. (¿Optimista o pesismista?, queda a criteriodel lector)
·El 67% cree que nos encontramos en laspuertas de una crisis política y económica, contra el 77% que se pronosticabael año pasado.
·Se incrementó un 15% el consumo contarjeta en 12 cuotas para financiar gastos significativos.
·Como datos ilustrativos debemosseñalara que la inflación oficial de junio ya ha llegado al 1%, llevando unacumulado anual del 6,7%. Este cálculo oficial arrojó medio punto menos que loque sostienen las consultoras privadas.






