Las constelaciones familiares son una terapiacomplementaria que nacieron hace pocos años y adquirieron popularidad de lamano de Bert Hellinger. Se trata de un espacio donde los clientes plantean unproblema que tienen en la actualidad y que tiene origen en sus antecedentes familiaresdel cliente. A través de las generaciones, las personas no sólo comparten lazosde sangre y similitudes sino que además reciben una parte de lo que susantecesores le dan, cosas que llevan con ellos, algunas buenas, otras malas.Para sanar esa herida, la terapia invita a comprender sin juzgar ni expulsar.Así podrá dejar ese conflicto que, en realidad, no le pertenece a él sino quele vino dado por el contexto donde nació. Susana Baman, una especialista en eltema, explica en qué consisten estas reuniones, cómo ayudan a la gente y cuálesson sus beneficios. Al igual que todos los seres humanos, ella tiene unahistoria, la suya, la de su familia. La que, por alguna razón, la llevó aparticipar de este proceso interno que sirvió para mejorar la vida
La idea es que todos nos relacionamos con nuestrosantepasados, con las relaciones importantes que tenemos en la actualidad, seanlazos de sangre o no. "El trabajo tiene que ver con lo transgeneracional, sobreque nosotros no somos individuos que nos mandamos solos por la vida connuestros proyectos y nuestros anhelos, somos un montón de gente. Cada uno denosotros somos nuestra historia familiar, nos guste o no nos guste, menciona yhace especial hincapié en que se transmiten los aspectos positivos y negativosde cada núcleo familiar. "Todo lo que no está resuelto en nuestra historia familiar,de alguna manera vibra en nosotros, la manera de inquietud, de estados internosque no nos hacen felices, de tendencias a tener estados depresivos de angustia,tener problemas en los vínculos o en las relaciones, incluso tendencias a tenerenfermedades. Todas esas cosas que nos pasan y que nos preguntamos por qué nospasa eso a pesar de que le ponemos voluntad y tratamos de salir adelante, esporque son cuestiones más allá denosotros. Son sucesos no resueltos de la historia familiar de cada uno relacionadoscon la vida o con la muerte, es decir, no son cosas subjetivas ya que nodependen del ser humano.
Si una persona, busca en su pasado, seguramenteencontrará similitudes o cosas que lo identifiquen con sus padres. Pero, elplanteo va incluso más para atrás. El ser humano arrastra los conflictos quemolestaron a varias generaciones, incluso si no los conocieron. En ese camino,explica Susana, que "la vida es una fuerza mayor, que tiene fuerza propia,viene siempre adelante pasando a nuevas generaciones pero viene pasando por unmontón de gente que vivió sucesos difíciles, guerras, hambrunas, accidentes,suicidios, enfermedades mentales, adicciones, muertes de niños, violaciones, ytodos esos sucesos son dolorosos. ¿Qué hacemos usualmente con ese dolor?, sepregunta y responde: "Tenemos un mecanismo de defensa, evitamos verlo porqueverlo duele demasiado y cuando no tenemos los recursos para resolverlo, nohacemos los duelos, no podemos soltar, y estos serían los sucesos que hacenque, como la vida tiene fuerza propia, va siempre hacia adelante, viene pasandocon todas las cosas buenas pero también con todos los dolores. La terapiacomplementaria busca romper un poco con el esquema de lo ya conocido, connuestra forma de pensar y nos permite abrirnos a una nueva forma de entender loque nos pasa. "Vivimos en una sociedad occidental y somos muy pragmáticos,analizamos todo y pensamos que las cosas son según como nosotros las pensamos.La mente es lineal, causa y efecto, pero la vida no alcanza ser comprendida deuna forma lineal porque es multidimensional, por más que nos expliquemos lavida de una manera lineal no podemos producir cambios.
Ahora bien, ¿Qué es una constelación específicamente?Susana la define como: "Una técnica que, a partir de lo que a mí me pasa, de esosruidos del alma que tengo, ver en que ruido familiar a nivel inconsciente estoyenganchada y quiero salir. ¿Cómo se soluciona eso? Susana plantea que, paraestar bien, "hay que reconocer a todos los miembros de la trama familiar,darles un lugar a todos, no excluir a alguien porque hizo algo que fue dolorosopara nosotros. Por eso, muchas veces, los hijos repiten errores de sus padreso sus abuelos. Así, por ejemplo, una joven sufre ataques de pánico y su papáera depresivo.
"Constelar es querer trabajar un interrogante propio,algo que nos está pasando. Entonces, el facilitador de las constelaciones, eneste caso me toca a mí, trata de escuchar lo que la persona está expresandodesde su lugar más profundo, no nos interesan ideas mentales o deseos mentales,sino partir siempre de algo vital, que le está pasando. Alguien plantea suproblema y elije representantes de personas que son importantes en su familia,a quienes ubica en el espacio grupal. Se produce un campo de energía que seempieza a manifestar a partir de lo que le sucede a los representantes que sonpersonas que son desconocidas. Se da un lenguaje perceptivo que está indicandoalgo. Luego, el cliente tratará de encontrar aquello que le produce ruido pararesolverlo. Para eso, tiene que reconocerlo, aceptarlo y dejarlo ir, explicasobre la técnica. El taller de constelaciones familiares dura varias horas yestá integrado por grupos de entre diez y quince personas. Algunos de ellosdecidirán constelar pero no pueden ser todos ya que no da el tiempo. Susanaexplica que si bien no todos plantean su problema, de todas maneras, el tallerles hace bien y los ayuda. "No se charla mucho, a veces se aporta algo o sehace alguna pregunta pero se deja fluir el movimiento de los representanteshasta que la conexión con ese dolor permite que el consultante a partir deempezar a ver el dolor, conectarse con el dolor, darle un lugar en su corazón,hay pequeños rituales o frases que se utilizan.






