SOCIEDAD

“Somos nuestra historia familiar”

Susana Bauman da talleres de constelaciones familiares. Desde su experiencia, explica de qué se trata esta terapia y cómo ayuda a las personas.
jueves, 13 de agosto de 2015 · 15:53

Las constelaciones familiares son una terapia complementaria que nacieron hace pocos años y adquirieron popularidad de la mano de Bert Hellinger. Se trata de un espacio donde los clientes plantean un problema que tienen en la actualidad y que tiene origen en sus antecedentes familiares del cliente. A través de las generaciones, las personas no sólo comparten lazos de sangre y similitudes sino que además reciben una parte de lo que sus antecesores le dan, cosas que llevan con ellos, algunas buenas, otras malas. Para sanar esa herida, la terapia invita a comprender sin juzgar ni expulsar. Así podrá dejar ese conflicto que, en realidad, no le pertenece a él sino que le vino dado por el contexto donde nació. Susana Baman, una especialista en el tema, explica en qué consisten estas reuniones, cómo ayudan a la gente y cuáles son sus beneficios. Al igual que todos los seres humanos, ella tiene una historia, la suya, la de su familia. La que, por alguna razón, la llevó a participar de este proceso interno que sirvió para mejorar la vida

La idea es que todos nos relacionamos con nuestros antepasados, con las relaciones importantes que tenemos en la actualidad, sean lazos de sangre o no. "El trabajo tiene que ver con lo transgeneracional, sobre que nosotros no somos individuos que nos mandamos solos por la vida con nuestros proyectos y nuestros anhelos, somos un montón de gente. Cada uno de nosotros somos nuestra historia familiar, nos guste o no nos guste”, menciona y hace especial hincapié en que se transmiten los aspectos positivos y negativos de cada núcleo familiar. "Todo lo que no está resuelto en nuestra historia familiar, de alguna manera vibra en nosotros, la manera de inquietud, de estados internos que no nos hacen felices, de tendencias a tener estados depresivos de angustia, tener problemas en los vínculos o en las relaciones, incluso tendencias a tener enfermedades. Todas esas cosas que nos pasan y que nos preguntamos por qué nos pasa eso a pesar de que le ponemos voluntad y tratamos de salir adelante, es porque son cuestiones más allá de nosotros”. Son sucesos no resueltos de la historia familiar de cada uno relacionados con la vida o con la muerte, es decir, no son cosas subjetivas ya que no dependen del ser humano.

Si una persona, busca en su pasado, seguramente encontrará similitudes o cosas que lo identifiquen con sus padres. Pero, el planteo va incluso más para atrás. El ser humano arrastra los conflictos que molestaron a varias generaciones, incluso si no los conocieron. En ese camino, explica Susana, que "la vida es una fuerza mayor, que tiene fuerza propia, viene siempre adelante pasando a nuevas generaciones pero viene pasando por un montón de gente que vivió sucesos difíciles, guerras, hambrunas, accidentes, suicidios, enfermedades mentales, adicciones, muertes de niños, violaciones, y todos esos sucesos son dolorosos”. ¿Qué hacemos usualmente con ese dolor?, se pregunta y responde: "Tenemos un mecanismo de defensa, evitamos verlo porque verlo duele demasiado y cuando no tenemos los recursos para resolverlo, no hacemos los duelos, no podemos soltar, y estos serían los sucesos que hacen que, como la vida tiene fuerza propia, va siempre hacia adelante, viene pasando con todas las cosas buenas pero también con todos los dolores”. La terapia complementaria busca romper un poco con el esquema de lo ya conocido, con nuestra forma de pensar y nos permite abrirnos a una nueva forma de entender lo que nos pasa. "Vivimos en una sociedad occidental y somos muy pragmáticos, analizamos todo y pensamos que las cosas son según como nosotros las pensamos. La mente es lineal, causa y efecto, pero la vida no alcanza ser comprendida de una forma lineal porque es multidimensional, por más que nos expliquemos la vida de una manera lineal no podemos producir cambios”.

Ahora bien, ¿Qué es una constelación específicamente? Susana la define como: "Una técnica que, a partir de lo que a mí me pasa, de esos ruidos del alma que tengo, ver en que ruido familiar a nivel inconsciente estoy enganchada y quiero salir”. ¿Cómo se soluciona eso? Susana plantea que, para estar bien, "hay que reconocer a todos los miembros de la trama familiar, darles un lugar a todos, no excluir a alguien porque hizo algo que fue doloroso para nosotros”. Por eso, muchas veces, los hijos repiten errores de sus padres o sus abuelos. Así, por ejemplo, una joven sufre ataques de pánico y su papá era depresivo.

"Constelar es querer trabajar un interrogante propio, algo que nos está pasando. Entonces, el facilitador de las constelaciones, en este caso me toca a mí, trata de escuchar lo que la persona está expresando desde su lugar más profundo, no nos interesan ideas mentales o deseos mentales, sino partir siempre de algo vital, que le está pasando. Alguien plantea su problema y elije representantes de personas que son importantes en su familia, a quienes ubica en el espacio grupal. Se produce un campo de energía que se empieza a manifestar a partir de lo que le sucede a los representantes que son personas que son desconocidas. Se da un lenguaje perceptivo que está indicando algo. Luego, el cliente tratará de encontrar aquello que le produce ruido para resolverlo. Para eso, tiene que reconocerlo, aceptarlo y dejarlo ir”, explica sobre la técnica. El taller de constelaciones familiares dura varias horas y está integrado por grupos de entre diez y quince personas. Algunos de ellos decidirán constelar pero no pueden ser todos ya que no da el tiempo. Susana explica que si bien no todos plantean su problema, de todas maneras, el taller les hace bien y los ayuda. "No se charla mucho, a veces se aporta algo o se hace alguna pregunta pero se deja fluir el movimiento de los representantes hasta que la conexión con ese dolor permite que el consultante a partir de empezar a ver el dolor, conectarse con el dolor, darle un lugar en su corazón, hay pequeños rituales o frases que se utilizan”.

 

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