Sociedad

"El príncipe gobierna"

Un repaso por su vida, su gloria como jugador y este presente con responsabilidades en la toma de decisiones del fútbol de River

"El príncipe gobierna"
El Diario Sur

Enzo Francescoli nació el 12 de noviembre de 1961. Sus donespara el fútbol lo destacaron como uno de los futbolistas más reconocidos deldeporte argentino, tras su paso por el emblemático club River Plate. En lacancha, sobresalía un estilo clásico y elegante, lo cual le otorgó el apodo "ElPríncipe”. La figura emblemática del River de mediados de los '80 y finales delos '90 en una entrevista en la que recuerda sus glorias pasadas y actuales.

Estabas terminando la secundaria cuandoWanderers te fue a buscar, ¿Se te complicó mucho hacer las dos cosas al mismotiempo?

Si, la verdad que sí. Fue un sacrificio grande. Estaba enel colegio, salía corriendo y me iba a entrenar. Había partido que arrancabanmis compañeros jugando con diez porque yo todavía no salía de la escuela, mebancaban y después me metía en el partido.

¿Te rechazaron en tu club, Peñarol?

- No; esas son anécdotas que cuentan algunos. En Uruguay dicenque yo jugué en Fénix

pero nunca jugué allí, fui a ver a un amigo. Empecé en Wanderers.A los 15 años fui a entrenar a Peñarol con mi viejo y había como doscientos chicos.Estuve toda una tarde sentado, jugué 20 minutos y me dijeron "quedaste, vení lasemana que viene”. No volví más porque le dije a mi viejo "no voy a estar todala tarde para jugar 20 minutos”.

¿A qué se dedicaban tus viejos?

Mi viejo era administrador de empresas y mi mamá, ama decasa. Puedo decirte que nunca me faltó ni me sobró nada. Capaz el momento más complicadoque viví fue cuando

era adolescente y mi viejo se quedó sin laburo. Pero nos pudimossobreponer a eso.

¿Tuviste que salir a laburar?

No, solo que cuando tenía 15 años fui a hacerle unasuplencia de mi hermano, que era mandadero de una empresa de cuero. No erabueno, realmente, porque era de caminar lento entonces llegaba tarde a la mitadde las cosas.

¿Cómo fue tu primera etapa en River?

Tranquila. Creo que mi vuelta fue definitivamente mucho mejor,pero ese primer período me sirvió para encariñarme con River y saber que pormás que me fuera quería retirarme ahí.

¿Y tu paso por el futbol extranjero?

Fue una gran experiencia, sobre todo la etapa en la queestuve en Francia. Estuve un poco más de tres años y tuve la oportunidad dehacerme varios amigos, en especial Zidane.

¿Te quedaste con ganas de jugar en un equipogrande de Italia?

No. Para mi estuvo bien, di todo lo que tenía tanto enCagliari como en Torino. De todas formas, lo tomé como una transición entre miida y vuelta a River.

¿Encontraste tu lugar después del retiro?

Siento que todavía no encontré algo que me llene profesionalmente como el fútbol. Mi rol de manager me hace muy feliz ahora. Es minueva pasión.

¿Te arrepentiste en algún momento de haberteretirado en el 97?

No, podría haber jugado un año más, pero era igual.Aprendí a vivir como un ex. Me costaron los primeros meses después del partidodespedida. Apenas anuncié la decisión, sabía que me quedaba ese partido. Ahora,cuando terminó, tuve la sensación de quebajaba la cortina y me costó.

¿Te deprimiste?

No, tuve bastante ayuda por la terapia. Ese año ganamostres campeonatos seguidos. Después se jugaba elcampeonato argentino y la Supercopa, que River nunca había ganado. Estuve seismeses más, me retiré y me fui de vacaciones, que fueron un clic en mi carrera

Es raro imaginar en una oficina a unhombre que siempre hizo deportes

Yo soy un loco que trato de racionalizar lascosas y pensé que el día que dijera "Basta fútbol”

sería "Basta fútbol”. Me tome un tiempo,distancia y volví a River como manager, pero

porque me gusta estar cerca del club quetanto me dio.

¿Por qué quisiste cortar de raíz conel fútbol, en ese momento?

Mira podría haber jugado uno o dos años más,pero estaba cansado del ambiente, de las

concentraciones, mis hijos habían entrado enla adolescencia y quería recuperar el tiempo

perdido.

¿Te costó ser Francescoli?

Para nada. Me podía molestar cuando iba atomar el puente aéreo y embocaba un viaje

de egresados con 50 pibes. Yo siempre hicecola, pero te agarran 50 pibes, 3 madres, te

llaman del vuelo, y es el caos...Después lodisfruté.

¿Estás pendiente de la mirada ajena?

No, me acostumbré. Sé que me van a mirar ytrato de pasar lo más inadvertido posible. Viví

en Miami cinco años y en ese sentido esbárbaro.

¿Por qué te pusieron Enzo?

No sé, a mis viejos les gustaba por loitaliano, porque es corto y pega. En realidad, fue porque el apellido es largoentonces buscaban un nombre que fuera corto.

¿Tenés idea de cuántos Enzos nacieronen los últimos 25 años?

No. Firmo un montón de autógrafos para chicosa los que les han puesto Enzo por mí, y me

encanta.

¿Qué probabilidad hay de que algúndía seas DT?

Hoy, 1 %. Quizás en un año dirijo y me decísque te respondí cualquier cosa. Para mí, el

fútbol es una pasión y se mantiene. Tal vezcuando esté con más tiempo, al pedo por decir,

me pique el bichito.

¿Cuántas veces te ofrecieron ser eltécnico de River?

Cinco o seis, cada vez que hubo problemas. Laprimera

fue cuando jugaba

¿La última?

Después de Passarella. Todos le decían a Aguilarque no me llame porque no iba a aceptar,

pero él se quiso sacar las dudas. "Sóloquiero escucharlo de tu voz”, me dijo.

¿Cuál fue tu mejor gol?

Uno a Brasil, de tiro libre, en la final dela Copa América 83. El de chilena por la espectacularidad que tuvo, también.

¿Superaron todas tus expectativas comomanager los títulos conseguidos este último

año y medio?

Sí, sin dudas ganamos más de lo quepensábamos cuando llegamos. La idea era un título por año hasta que el club se ordenara.Se armó un plantel fantástico, con jugadores muy profesionales y un cuerpotécnico que más de un club quisiera tener.

¿Imaginabas que el equipo iba aalcanzar el nivel que tiene?

En el juego no, pero los futbolistas quetenemos supieron captar muy bien que era lo que quería Gallardo, que ademástuvo el mérito de convencerlos. Ahora es más fácil porque todo marcha bastante bien.Los juveniles también están muy bien encaminados y el club confía mucho enellos porque en un futuro van ser ellos lo que se pongan el club al hombro. Eranecesario esto, porque River debía saber dónde estaba parado con todos estoschicos.

En estos casi dos años de ges tión, ¿qué objetivos alcanzaron?

Cuando uno está en River se debe poner el objetivo deganar todo lo que juega. Eso está claro para todos los que están en el club. Larealidad es que desde mi punto de vista faltan un montón de cosas, recién empezamosun camino más lógico de lo que debe ser River: un equipo grande, que no esté atrasadoen sus pagos, que los jugadores tengan todas las comodidades que necesita un profesional.

¿Y vos qué mérito te adjudicas?

Ninguno. El mérito que todos me adjudican es el de haber elegidoa Gallardo, pero para eso estoy. Esta vez salió muy bien; si sigo en estoveremos si vuelvo a acertar. Dependo de los resultados, como todos. Cuandoelegí a Gallardo estaba convencido de que no me equivocaba. Es un tipo de la casa,que tiene una gran personalidad; es serio, derecho, va siempre de frente.

¿Gallardo tiene techo?

Ya lo dije varias veces. Estoy convencido que va encamino a ser uno de los mejores técnicos de la historia de River.

¿Le veías futuro de técnico?

La verdad no, te estaría mintiendo si te digo que sí. Medi cuenta o mi intuición me dijo que podía ser un muy buen entrenador duranteun par de charlas que mantuvimos cuando ya dirigía. Me lo crucé en un puenteaéreo Buenos Aires-Montevideo, cuando ya se había ido de Nacional, y despuésconversamos otra vez al encontrarnos de casualidad.

Fue pura intuición mía, el resto mérito de él. Cuando lorecomendé al club dije que era un gran tipo, una persona muy derecha, un granprofesional que defendió la camiseta y conoce al club. Era el momento justo,clave para que Marcelo llegara.

¿Qué rutina tenés para ver los partidos

Normalmente voy al palco del Monumental, algo que no me gustamucho, pero hay que hacerlo. Ceno con Marcelo en la concentración en la nocheprevia a los partidos. Charlamos muchas cosas organizativas, logísticas;... Eneste momento, aparte de pensar en el Mundial de Clubes, estamos armando lapróxima pretemporada.

¿Qué sentís que le aportaste al club?

Mira cuando llegué al club le decía a D'Onofrio que los jugadoreshabían perdido el sentido de pertenencia. Todo lo hacían en Ezeiza. AlMonumental solo venían a jugar y nada más. Para mí esas cosas van restandocompromiso, no les permite ver lo que significa jugar en River. Lo grande que es.No están en contacto con la gente. Por eso yo insistí mucho para que eso cambiaray propuse agrandar la infraestructura lo más cerca posible del club. Mi idea esque todos, primera e inferiores, puedan entrenarse en un mismo lugar y sentirel cariño de los hinchas.

¿Encontraron a un club muy deteriorado en esosaspectos?

Sí, en parte de infraestructura y sobre todo la partesocial se había dejado de lado. El club depende mucho de que al fútbol le vayabien, que pueda genera recursos para mover todo el resto. Y ya sabemos que en losaños anteriores se vivieron momentos duros. Entonces en esos aspectos tuvimosque trabajar mucho para levantar al club y ponerlo nuevamente en el podio.

¿Cómo se fue forjando la identidad que ahoratiene River?

Es lo que transmite el cuerpo técnico. Son jugadores muy profesionalesy serios, con un nivel intelectual alto. Más importante es el partido, más concentradosestán. Se los ve sumamente comprometidos con el trabajo y eso se refleja en la cancha.

¿Y a los jugadores les das consejos?

Hablo con la mayoría. Yo tampoco soy de pararme y decir tenésque hacer esto o lo otro.

No me sale. Es un plantel muy bueno a nivel humano.Cuando me preguntan cómo hicieron los jugadores para agarrar tan rápido la ideade Gallardo, yo digo que es por el nivel intelectual de estos jugadores. Sontodos muy correctos, escuchan mucho.

Hace mucho que no ocurría que River tenga unpresente mejor que Boca. ¿Qué te genera

eso?

Para mí, lo importante es quedar en la historia,conseguir la gloria. Y eso lo dan los títulos.

Después, fue lamentable lo de la Bombonera.  River hizo loque debía. El que quiera pensar que lo ganamos en el escritorio, está perfectoy es válido, pero en los 135 minutos que se disputaron River iba ganando 1-0, ysiendo superior.

¿Cómo definirías el proyecto futbolístico quecompartís con el presidente D'Onofrio?

Los dos tenemos la misma idea de club. Cuando se asumió,la idea era colocar al club en lo más más importante de la Argentina. Y despuésposicionarlo en Europa y en el mundo, pero eso lleva su tiempo y se depende delos resultados. La idea es ésa: devolver a River al lugar que siempre debióestar.

¿Qué es lo que más te pide el hincha?

Y, ganar en diciembre. Igual más que hacerme ese pedido. Elhincha de River está muy agradecido. Creo que hemos logrado todo lo que nospropusimos, no solo hablando de títulos, sino en la conformación de un buenplantel. Y verdaderamente ganar el Mundial de Clubes es coronar tanto esfuerzo querealizamos este tiempo.

¿Cual fue tu mejor día en el fútbol?

Los puntos más altos, la Libertadores con River  y la CopaAmérica 95 en mi país. En la

Libertadores, el día que perdimos 2-1 con el Cristal enPerú, entré al vestuario y le dije a Cedrés: "Gaby, vamos a ganar la Copa. Sidespués del baile que nos dieron, la sacamos tan barata, es porque las cosasestán de nuestro lado"

Y ¿el peor?

Y el punto más bajo fue en el Maracaná, cuando noseliminaron del Mundial 94. Venía de sufrir dos años de lucha con Cubilla ymedio Uruguay. "Vendepatria”, me decían. Por eso me desplomé en un rincón del Maracanáa llorar.

¿Cuál sería tu mejor homenaje en la vida?

Ya me pasó. Un día íbamos en un taxi con mis hijoshablando de todo un poco. Eran chiquitos y el conductor les dijo "¿saben unacosa?, su padre es un gran jugador pero acuérdense de esto, tienen un granpadre y una gran persona”. Eso me emociona, a mí y a mi familia.

El fútbol sigue siendo mi vida pero yo quería esto: serun buen tipo, tener una familia, amigos, una vida tranquila.