Itatí Leguizamón, la esposa de Germán Suárez, uno de los 44 tripulantes del submarino ARA San Juan aseguró que su vida "está terminada" y que el resto de los familiares no hablan porque "tienen miedo". "Nadie me va a devolver a mi esposo. No me interesa la plata sino que paguen penalmente los responsables".
Leguizamón es una de las caras visibles de las ocho familias que se presentarán como querellantes en la causa que se inició en el juzgado de Caleta Olivia. "Me sumé al grupo que está querellando a la Armada. Ya no espero nada de la institución", declaró dolida y explicó que "no hace daños y perjuicios" porque no le interesa su "plata manchada de sangre".






