"El Indio es música, es poesía. Es la mística quese da en la misa: la gente, la familia, los amigos. Es más que una banda derock", así lo siente Alejandro Nocentini, uno de los jóvenes músicos de Monte Grande que asistió al espectáculo. El músico contó, en diálogo con Radio Extremo, que el Indio Solari frenó varias veces el recital y que hasta olvidó la letra en muchas ocasiones. "El chabón la estaba pasando mal, no la estaba pasando bien, aseguró el joven, ante la inmensa cantidad de personas que invadieron el lugar.
Según el relato de Alejandro, luego del tercer tema, el Indio paró el espectáculo y advirtió: "Hay gente que la está pasando mal, paremos con esto porque sino no toco más y frenó el show por 15 minutos. La segunda vez que realizó este acto fue en su quinta canción y ya los ánimos en la gente comenzaban alterarse. Además, Nocentini agregó que había mucha gente golpeada y apretada.El joven de Monte Grande, quien ya había asistido a varios espectáculos del famoso artista, contó que este show no fue tan controlado como los otros y que, de 20 personas, solo a 10 se les pedía la entrada, por lo que muchos ingresaron de manera gratuita al show. "Es la cabeza de la persona que dice: bueno, yo no voy a comprar entradas, voy a entrar gratis, si total voy a entrar igual. A pesar de los grandes inconvenientes que hubo, Alejandro aseguró que no sabía lo que estaba pasando en el recital y que, en un momento determinado, toda la gente se empezó querer ir de repente; por lo que las puertas, aunque estaban abiertas, se bloquearon por la cantidad de gente.Si bien muchos medios opinaron que el show se podría haber suspendido -y el joven pensada de igual manera-, argumentó que la consecuencia podría haber sido peor. "300 mil personas esperándolo ¿Imaginate lo que pudo haber pasado sino tocaba?, se cuestionó. Y aclaró que una de las razones por las que había tanta gente es que se rumoreaba que iba ser el último show del artista, y hasta muchas personas solo fueron para ver la masividad de público que el Indio convocaba.Con respecto a la seguridad, el comentario fue el mismo que el de todos: el lugar no estaba preparado para la cantidad de personas que había. El joven no vio ni policías, personal de la municipalidad; solo unas personas con pechera verde que, deduce, habían sido contratados por el Indio.






