"Era la hora de la siesta, el sol lo tenía a mis espaldas así que no hay posibilidades de que me haya encandilado", detalló Migue Rozzio, único testigo que aseguró haber visto caer la avioneta Mitsubishi, mientras miraba hacia el río, en la zona donde fue hallada. "Me llamó la atención porque cayó en un ángulo raro, de panzazo, no como suelen hacerlo cuando van a aterrizar".
Rozzio afirmó que, tras esa imagen, no vio fuego ni escuchó explosión alguna. Al día siguiente, decidió realizar la denuncia al cuerpo de Prefectura de Paraná: "Hablé con un prefecto y tomó nota pero no quedé conforme así que llamé al 911 y pedí el teléfono de la Junta de Accidentes, el cual me lo negaron". Sin embargo, aseguró que la policía le tomó la denuncia y a las 24 horas se contactaron con él para reunirse con los especialistas.
Finalmente, tras el hallazgo de la aeronave en aguas del río Paraná Guazú, este vecino de Escobar sigue colaborando con la causa: "Estoy trabajando desde ayer, ubicándome en el lugar donde la vi caer y guiándome con cartas náuticas", afirmó.






