Johanna Piferrer esperaba la llegada de Ciro, su primer hijo. Cuando faltaba un mes y medio para su nacimiento, fue a realizarse uno de los controles pertinentes y recibió la peor noticia: su bebé había muerto. Sin embargo, las malas no habían pasado, ya que según cuenta recibió un maltrato por parte de los médicos.
Una mujer estuvo 9 horas con su bebé muerto en la panza
La mujer inició acciones legales a la prepaga y la clínica que la atendió por violencia obstétrica.
La mujer contó que, tras recibir la noticia, recibió maltratos por parte de los médico: la hicieron esperar en la maternidad rodeada de mujeres embarazadas y recién nacidos, y luego estuvo nueve horas para realizarle una cesárea y sacarle el cuerpo del bebé. Además, le entregaron a su hijo en una caja azul de archivo con la leyenda NN.
Por tal motivo, Johanna decidió denunciar los hechos en la CONSAVIG, perteneciente al Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación. Además, inició acciones legales contra la prepaga y la clínica por violencia obstétrica, una de las formas de violencia que sufren las mujeres a la hora del parto.
"Lo que quiero es que se implemente un protocolo para que el personal de Salud sepa qué hacer cuando a una mamá se le muere un bebé en el vientre. Darle una habitación lejos de la maternidad así no está con flores, bebés y osos de peluche, ofrecerle contención a la familia, darle información para decidir si quieren ver o no al bebé. Yo creo que si me hubieran ayudado y me hubieran dado el tiempo, yo me habría despedido de mi hijo", contó la mujer, que recién este año pudo buscar las cenizas de su hijo fallecido en el 2014.

