Problemática

Las intensas lluvias complicaron la situación de los productores locales

A causa de las inclemencias climáticas que se registraron en los últimos meses, los trabajadores rurales manifestaron su preocupación por las pérdidas sufridas.

Las intensas lluvias complicaron la situación de los productores locales
El Diario Sur

Desde hace algún tiempo, los trabajadores rurales están pendientes del pronóstico meteorológico y se preocupan cuando se anuncian lluvias. Es que desde hace más de un mes, el clima no les da respiro y complican la situación de cada uno de los productores.

El fin de semana pasado, el panorama se volvió más complejo luego de que llovieran casi cien milímetros.  La provincia de Buenos Aires y La Pampa  resultaron las más perjudicadas y en muchas zonas, los campos continúan con casi un 80% de agua.

Un informe confeccionado por la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) consignó que las inundaciones dañaron el 25% de la producción agrícola y el 34% del stock vacuno a nivel nacional. La entidad que agrupa a 114 asociaciones rurales señaló que hay poco más de 5.5 millones de hectáreas anegadas y al menos 2.5 millones de hectáreas afectadas indirectamente en el país.

"En promedio, más del 25% de la producción agrícola nacional se encuentra en la zona afectada, siendo el maíz con el 30% de la superficie potencial el que podría verse más perjudicado", aseguró el reporte y agrega que "más del 60% del rodeo vacuno de Buenos Aires está en la zona afectada, que representa un 34% del stock nacional, y se encuentra en una etapa crítica del ciclo productivo, que no sólo puede afectar el ciclo actual, sino también los próximos".

Puntualmente, los conflictos residen en la falta de realización de obras ya que resulta imposible que la tierra absorba naturalmente tanta cantidad de agua. Un 35 por ciento de la inundación se va a evaporar a partir de los días soleados que se avecinan, el otro 20 ó 25 por ciento, a pesar de que el suelo está saturado, hay que esperar que drene.

Las inundaciones además obligarán a retrasar el inicio de la siembra para la campaña 2017/2018, a la que apuesta el Gobierno para obtener divisas, además del creciente endeudamiento externo. La situación no podría ser más desesperante para los productores rurales.

En la región, la situación no es muy distinta. En Esteban Echeverría diversos productores afirman que si este panorama se repite deberán pedir la emergencia agropecuaria para de esa manera poder reparar todas las pérdidas que sufrieron y que restringe la fuente de ingreso de varias familias.

Por otra parte, la ciudad tampoco estuvo exenta de sufrir estos desbordes, lo que provocó la indignación de los vecinos. En cuanto a esto, la gobernadora María Eugenia Vidal afirmó que uno de cada dos bonaerenses pueden sufrir inundaciones a mediano plazo y mencionó que se trata de casi ocho millones de bonaerenses. 

Según expertos consultados, las zonas más vulnerables se encuentran en el conurbano y en ciudades del interior, como Salto, Arrecifes y Pergamino, que ya padecieron los estragos del agua durante los últimos meses.

El impacto del fenómeno será fuerte hasta que se terminen las obras hidráulicas estructurales. Para eso, aún no hay tiempos. Algunos de esos trabajos no llegarán a estar listos durante esta gestión.

El desalentador panorama no escapa a la advertencia emitida por investigadores del Conicet a principios de esta semana respecto de que el cambio climático agravará las ya intensas lluvias registradas en diferentes regiones del país, incluida la provincia de Buenos Aires, donde viven 16 millones de personas.

Como se dijo, una gran parte de esos ocho millones de futuros afectados por inundaciones habitan en el conurbano, atravesados por las cuencas Reconquista y Matanza-Riachuelo. Allí, el problema es que hay grandes asentamientos urbanos en zona de planicie de inundación de los ríos. Un claro ejemplo de esto, es el barrio San Carlos en la localidad de 9 de Abril, donde los vecinos sufrieron el desborde del arroyo Santa Catalina y le exigen al gobierno provincial que realice obras para no tener que atravesar nuevamente el miedo que genera una tormenta pensando en las graves consecuencias que acarrea.