Finalizada la movilización que pidió la aparición con vida de Santiago Maldonado, la Avenida de Mayo se transformó en escenario de una batalla campal entre manifestantes y policías que buscaban desalojar la zona. Como saldo de estos enfrentamientos, que comenzaron en la Catedral Metropolitana con focos de incendio, hubo 23 detenidos -entre ellos, trabajadores de prensa- y más de 20 heridos por balas de goma, gases lacrimógenos y piedrazos.
Por otro lado, edificios como el Cabildo y la Legislatura porteña y varios locales comerciales sufrieron serios destrozos. La policía avanzó con carros hidrantes y gas pimienta desde Casa Rosada hasta el Congreso, donde también se produjeron desmanes por más de una hora.






