Con la llegada de las vacaciones, muchos automovilistas recuerdan, a último momento, realizar la Verificación Técnica Vehicular, trámite obligatorio para salir a la ruta. En la planta de Munro, los conductores que sacaron turno admiten que el proceso no dura más de 30 minutos. Distinto es para aquellos que decidieron ir de forma espontánea: la demora puede llegar a ser de cuatro horas.
La situación se repite en las 21 plantas verificadoras que están habilitadas en el Conurbano Bonaerense. Muchos se ven en la obligación de concurrir sin turno -y armarse de paciencia- ya que para hacerlo de forma programada consiguen lugar recién en un mes, según la sede.
En las plantas de Quilmes, Lanús y Berazategui anunciaron que sólo se atiende con turno y que los próximos son para mitad de febrero. "Solo en caso de que haya algún hueco se atiende a alguien que viene sin reserva", aseguraron.






