Un mes después del crimen de Jéssica González, una estudiante de abogacía raptada y asesinada el 21 de septiembre, un policía de Salta fue imputado por incumplimiento de los deberes de funcionario público tras fotografiar la escena del femicidio y difundirlas por WhatsApp.
Gustavo Federico Sajama está acusado por difundir las imágenes de la escena del crimen de la joven, cuyo cuerpo fue encontrado en la madrugada del 21 de septiembre, en el hotel Mimos, ubicado en el barrio Villa Palacios, de la zona sur de la ciudad de Salta.
El fiscal penal Maximiliano Troyano realizó la audiencia de imputación al sargento, tras recibir las actuaciones giradas por el fiscal penal 2 de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas (Ugap), Pablo Paz, quien se encuentra a cargo de la investigación del femicidio.
Paz pidió que se investigue la viralización de las imágenes, que afectaron a la familia de la víctima. Personal policial que intervino en el hecho declaró que habían advertido a Sajama que no difundiera las fotos tomadas con con su celular particular de la escena del crimen, pero él no hizo caso.
El femicidio de González fue cometido entre la noche del 20 y la madrugada del 21 de septiembre. Por el crimen se encuentra imputado Raúl Pérez, por "homicidio calificado por mediar violencia de género", tras ser hallado al lado del cuerpo de la joven en la habitación del hotel.
La mujer presentaba numerosas lesiones de arma blanca, en especial una en el cuello. Conocía a Pérez por compartir actividades en una iglesia evangélica pero, según familiares de la chica, no mantenían una relación sentimental.






