Un total de 149 radares de velocidad fueron instalados en las principales rutas de nuestro país para sancionar a todos aquellos que excedan la velocidad máxima permitida. 95 fueron colocados sobre trayectos nacionales y los 54 restantes se encuentran sobre las rutas provinciales que unen la Autopista Buenos Aires - La Plata con la Costa Atlántica.
"Estas herramientas salvan vidas. Además, generó un cambio de idiosincrasia de la persona que va a veranear a la Costa: viaja con otra conciencia, con otra mentalidad, y entiende que no va a tardar menos de cuatro horas y media", aseguró Facundo Jaime, vocero del Observatorio Vial de CECAITRA.
La medida fue tomada para reducir el porcentaje de accidentes viales durante los próximos meses de verano, donde el tránsito por estas vías aumenta de manera considerable. Entre enero y febrero del año pasado, un 84 por ciento de las multas realizadas fueron justamente porque los conductores no respetaban las velocidades máximas.
El costo por circular más rápido de lo permitido oscilará entre 150 y 1.000 unidades fijas. Esta cuenta es equivalente al valor del litro de nafta de mayor octanaje informado por el Automóvil Club Argentino, por lo tanto, cada multa tendrá un valor aproximado de 6.645 pesos.
La Agencia Nacional de Seguridad Vial lanzará un Operativo Verano 2019 donde, además de controlar toda la información que emiten estos instrumentos de fotomulta, también van a instalar cuatro radares móviles. Rutas que atraviesan Buenos Aires, Catamarca, Corrientes, Entre Ríos, Jujuy, La Rioja, Mendoza, Misiones, Río Negro, Salta, Santiago del Estero y Tucumán, contarán con esta medida de seguridad.
La velocidad mínima dentro de estos trayectos será de 60 kilómetros por hora y la máxima llegará a 130 en algunos tramos. Entre Capital Federal y Mar del Plata habrá 17 equipos de medición que ya se encuentran ubicados en diferentes puntos estratégicos.






