El cotejo de huellas dactilares de la joven encontrada en la ciudad bonaerense de Ayacucho reveló que no se trata de Sofía Herrera, la nena que desapareció hace 10 años en Tierra del Fuego. De esta forma lo confirmó Francisco Ibarra, el abogado de la familia.
"Alguien se comunicó con la Policía Científica para sostener que en esa casa había una nena de rasgos similares a los de Sofía. A la vez, Policía Científica se contactó con el juzgado de Río Grande que investiga la causa, y se dispuso el allanamiento y la recolección de pruebas", había informado Ibarra.
Si bien durante toda la jornada de ayer se esperaron estos resultados para saber si finalmente la pequeña sería hallada luego de tantos años de búsqueda, la madre de Sofía, María Elena Delgado, lo había descartado desde un primer momento luego de ver las fotos: "Para mí no es Sofi, yo no tengo ninguna esperanza. Es desesperante vivir así".
En la previa al descarte del cotejo de las huellas, el juez Daniel Cesari Hernández, había dicho que si esa pericia resultaba positiva, recién ahí hubieran podido avanzar en la segunda medida que le solicitó al magistrado local, que era la prueba de ADN.

Hasta que las pruebas determinaron que la menor que vive en Ayacucho no era Sofía Herrera, el juez había ordenado que la misma quedase a resguardo del juzgado de Garantías de Ayacucho.
La madre de Sofía contó que reciben, en promedio, 25 fotos por año de "nenas parecidas" a su hija. Sólo el año pasado se hicieron 30 pruebas pero ninguna era.






