Según los datos revelados del resultado de la autopsia del cuerpo de Débora Pérez Volpin, se confirmó que la periodista sufrió una perforación en el esófago, con entrada de aire, lo que provocó su muerte durante la endoscopía realizada en el Sanatorio La Trinidad de Palermo.
Los resultados, que serán presentados esta tarde en la Legislatura, explican que la perforación se produjo a cinco centímetros del hueso hioides. El aire del endoscopio provocó un enfisema subcutáneo por el hueco que generó la perforación, afectando a todos los tejidos subcutáneos como en el tórax y la cavidad peritoneal.
A partir de la renuncia del magistrado Gabriel Ghirlanda, la muerte de la legisladora quedó ahora en manos del juez Carlos Bruniard.






