A partir de este viernes 1 de junio los precios de la nafta y el gasoil volverán a subir por la entrada en vigencia de una modificación de Impuesto a los Combustibles (ex ITC o Impuesto a las Transferencias de Combustible), establecida en la reforma tributaria que cambió el esquema de impuestos por el expendio en estaciones de servicio.
Esto determinará un incremento del 1,3% de los precios en surtidores, por lo que el litro de nafta súper subirá unos 40 centavos: pasará a pagarse por encima de los 28 pesos en la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano, mientras que en gran parte del interior del país superará los 30 pesos.
El pasado 8 de mayo las petroleras más importantes y el Ministerio de Energía había firmado un acuerdo para congelar los precios por sesenta días, sin embargo fuentes oficiales aclararon que ese convenio comprendía postergar el traslado a precios de la suba del petróleo y la devaluación, pero no mencionaba cuestiones impositivas.
El último incremento en el precio de los combustibles registrado a principios de abril tuvo un promedio de 4,5%. El de mañana será el aumento número seis en lo que va del año, que acumula más de un quince por ciento.






