El Tribunal de Gualeguaychú sentenció a Nahir Galarza, acusada por el crimen de Fernando Pastorizzo, a presión perpetua. Llegaron a la decisión tras considerar que los tiros fueron intencionados y dirigidos a terminar con la vida del joven asesinado, y de tener en cuenta como agravante que ambos mantenían una relación de pareja.
Tras un proceso judicial que duró tres semanas y constó de 11 audiencias en los tribunales de la localidad previamente mencionada, Galarza, de 19 años, se convirtió en la mujer más joven en recibir la pena máxima en el país.
La Fiscalía y la querella habían pedido la pena de prisión perpetua, mientras que la estrategia de la defensa fue plantear como atenuante la supuesta violencia de género que sufría Galarza por parte de la víctima. Durante la lectura del fallo se rechazó este planteo y, además, se resolvió mantener la prisión preventiva de la acusada, quien permanecerá en la Comisaría de la Mujer de Gualeguaychú.
Por recomendaciones de su abogado, Nahir y sus padres no estuvieron presentes en la lectura de la sentencia.
El crimen de Fernando Pastorizzo, de 20 años, ocurrió el 29 de diciembre del 2017 y Galarza, que primeramente dio su versión de los hechos, confesó horas más tarde haber sido la autora de los disparos.






