El pasado 18 de mayo de este año, el ARA Sarandí, destructor multipropósito de la Armada Argentina, informó haber tenido contacto con el submarino ARA San Juan, desaparecido el 15 de noviembre del 2017, fecha en la que se efectuó el último contacto.
Según se pudo averiguar, el informe no indica que se haya encontrado el submarino perdido, sino que se tomó contacto con una silueta similar debajo del agua. Dos suboficiales que iban a bordo del Sarandí les habrían asegurado a varios familiares que, a través del rebote de las ondas sonoras, la silueta que visualizaron podría pertenecer al submarino.

El punto detectado se sumaría a otros 11 que también se han obtenido desde su desaparición, según lo expresaron desde la Armada. Por tal motivo, los abogados Fernando Burlando y Valeria Carreras, en representación de los familiares de la tripulación del submarino, hicieron una presentación y la jueza Marta Yanez solicitó a Prefectura que envíe el buque SB15 Tango para que con un sonar chequee la zona, donde se estima que la profundidad es de 350 metros.
Fuentes cercanas a la investigación sostuvieron que posiblemente ese buque no sea el indicado, por lo que la búsqueda podría demorarse algunos días más. En su lugar podría ir el buque Víctor Angelescu, el cual pertenece al Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero pero también opera la PNA. Se trata del buque más moderno que tiene la Argentina.






