Ulises Herrera perdió la vida el viernes por la noche en el barrio San Cayetano, ubicado en San Miguel de Tucumán, luego de un supuesto enfrentamiento con un policía Federal.
El menor habría intentado robarle la motocicleta al cabo José Albornoz junto a tres jóvenes más. Cuando el oficial se identificó, comenzó un intercambio de disparos que dejó heridos a dos de los delincuentes.
Herrera fue internado de urgencia y falleció el sábado por la mañana en el Hospital de la zona. Posteriormente, sus allegados decidieron realizar un multitudinario velorio, donde convocaron a 150 personas que llegaron en 40 motos y 10 autos.
En la despedida también estuvieron presentes las autoridades, con el objetivo de evitar que se produjeran disturbios. Sin embargo, no pudieron frenar el polémico homenaje que realizaron los presentes al disparar con sus escopetas cientos de tiros al aire.
La escena quedó grabada por varias cámaras de la Policía, que no tardó en identificar a los responsables y tomará cartas sobre el asunto.






