En Buenos Aires

Los nombres más raros para bebé elegidos en el 2018

Isabella y Benjamín fueron los nombres más elegidos durante todo el año pasado para los recién nacidos. No obstante, algunos padres se animaron por nombres de lo más extraños.

Los nombres más raros para bebé elegidos en el 2018
El Diario Sur

La opinión pública, las películas y series del momento y los personajes de moda son algunos de los puntos que influyen a la hora de la elección, por parte de los padres, del nombre de un recién nacido. Es así que durante el 2018 nacieron 3.608 Isabellas, como la hija menor de Mauro Icardi y Wanda Nara, y 2.843 Benjamines, como el hijo de Gianinna Maradona y el “Kun” Agüero.

No obstante, hay otro tanto de padres que decide innovar en el mundo de los nombres, algunos de los cuales no terminan siendo aceptados por el Registro Nacional de Personas (Renaper) y el Registro Civil.

Dentro de los casos más extraños del 2018, según ambas entidades, se encuentran nombres como: Arcángel, Máximus, Severus (como el personaje de Harry Potter), Delmundo, Jujuy, Mayeli, Mirka, y Milito (como el futbolista), entre muchos otros que fueron elegidos por primera y única vez en el año.

Los pedidos de los padres pueden ser de lo más insólitos. En diálogo con Clarín, el director del Registro Civil que depende del ministerio de Gobierno porteño, Mariano Codeiro aseguró “haber denegado la solicitud de ponerle 'Satanás' a un nene y 'Nada' a una nena”.

La elección de los nombres en Argentina se encuentra regulada por la Ley 18.248 –de 1969- y establece que el derecho de elegir el nombre de pila se ejercerá libremente"  siempre y cuando no sea "extravagante", "ridículo", "contrario a las costumbres". Tampoco puede expresar o significar tendencias políticas o ideológicas o que suscite "equívocos respecto del sexo de la persona a quien se impone".

La aplicación de esta ley queda a criterio de los registros civiles. En caso de querer un nombre que no es común, se puede recurrir a la Dirección Provincial del Registro de las Personas y solicitar su admisión "presentando documentación que acredite su uso, certifique su origen y compruebe que no tiene traducción al castellano".