Tras las preocupantes cifras de la caída del consumo masivo que en septiembre mostró un descenso del 9,4% con respecto al mismo mes del pasado año-, las empresas que se dedican a la producción de este tipo de alimentos tomaron la decisión de achicar su planta de empleados. Esta semana, tanto la alimenticia Arcor como Unilever y Alco Canale despidieron, entre todas, alrededor de 280 personas.
"La gente salía hoy de vacaciones, todo el personal tenía una semana de vacaciones, y nos encontramos con esta mala noticia. Entre los operarios despedidos, hay gente con más de 20 años de antigüedad, explicó Gustavo Sosa, secretario gremial del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación de San Luis tras dar cuenta del despido de 42 trabajadores de Arcor. La empresa instalada en la provincia puntana emplea a un total de 444 personas.
A esta noticia se le sumó la multinacional Unilever, que decidió cerrar permanentemente la planta de La Rioja, donde producías condimentos como mostaza, kétchup y otras salsas. Dejaron en la calle a un total de 120 personas. Para finalizar, Alco Canale tomó una medida similar a Arcor y redujo su planta de empleados despidiendo a 25 trabajadores.
La industria alimenticia está atravesando un período de estancamiento desde hace varios años debido a la caída generalizada del volumen de producción, como consecuencia de la desaceleración local en los niveles de consumo. En este contexto, las compañías debemos afrontar procesos de reingeniería de las operaciones industriales, a fin de mantener la viabilidad y sustentabilidad del negocio, aseguraron desde Unilever fabricadora de marcas como Knorr, Hellmanns o Sedal entre otras- a Página12.
En este sentido, aseguraron que la compañía ha buscado alternativas ante contextos adversos. Esta es una medida de última instancia que se toma con suma responsabilidad luego de haber analizado y agotado todos los cambios y adaptaciones en otros aspectos de la operación.
Por su parte, desde Arcor aseguraron que esta planta no es ajena al contexto general de la economía y debido a la caída generalizada de consumo ha sufrido una merma importante y permanente en su nivel de actividad, con un grado de ocupación promedio por debajo de los últimos años.
El caso de Alco Canale es más grave. Desde la empresa ya presentaron el procedimiento preventivo de crisis, procediendo al despido de 24 trabajadores de los 120 que tiene de la planta que tiene en Valle Viejo, Catamarca, habiendo cerrado el año pasado la planta de Llavallol que posteriormente fue recuperada por los trabajadores a modo de cooperativa.






