Aun cuando las últimas pericias psiquiátricas y psicológicas realizadas al cantante Rubén "El Pepo" Castiñeiras detectaron que el músico padece un cuadro de depresión, ésto no evitaría que siga en prisión por el cargo de homicidio culposo doblemente agravado.
Según indicaron las fuentes de la causa, los médicos que realizaron las pericias determinaron que el cuadro podría tratarse en el penal en el que se encuentra alojado.
El juez de Garantías Mariano Cazeaux había ordenado el examen para determinar si le concedía domiciliaria al cantante, preso por haber provocado el accidente en el que murieron su exmanager Ignacio Abosaleh y el extrompetista Nicolás Carbajal, en agosto pasado.
Además, las pericias determinaron que el cantante fue consciente del accidente que provocó y también del momento posterior, cuando intentó culpar a Abosaleh.
Ese dato responde a la pregunta de la fiscal Verónica Raggio sobre si "El Pepo" es imputable, debido a que las pericias revelaron que había consumido alcohol y drogas la noche del vuelco en el kilómetro 8,5 de la ruta provincial 63.
Otra polémica en la causa gira en torno a la fractura del peroné que sufrió "El Pepo" durante un partido de fútbol. Ocurrió en noviembre y todavía no fue operado. El abogado Mariano Cid pidió que sea intervenido de forma inmediata y tratado fuera de la cárcel.
Ahora la la decisión final deberá ser tomada por Cazeaux y también por lo que dictaminen los profesionales de salud en el que finalmente sea operado el cantante.






