Tras el cierre de una de las mayores empresas productoras de colectivos y camiones a nivel nacional, Metalpar, y de la suspensión de más de mil empleados por un mes en la automotriz Peugeot, ahora se suma Renault a la crisis del sector.
Tras un convenio con Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA), los empresarios de la reconocida marca francesa de automóviles acordaron la suspensión de su producción, y por tanto de sus empleados, bajo la promesa de no despedir personal en el corto y mediano plazo.
A partir de hoy, 1500 empleados quedaron en vilo tras la paralización de la planta de Córdoba, por lo menos durante toda esta semana. La decisión fue tomada, como en las anteriores ocasiones, por el derrumbe de las ventas y la acumulación de stock.
Si bien esta medida es momentánea, el plan de contingencia podría mantenerse las próximas semanas producto de la falta de venta de los vehículos 0km, que cayó un 42,8% anual el pasado mes. Cabe destacar que también los indicadores de ventas y pantentamientos se encuentran en rojo desde septiembre del pasado año y, por el momento, la industria no prevé una recuperación hasta el segundo semestre.






