Las jubilaciones y pensiones y otros pagos a cargo de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses), como las asignaciones familiares, recibirán en el mes de junio un ajuste de 10,74%. Mientras que ya se puede estimar que en septiembre será de 10,91%, de acuerdo a la fórmula de ajuste trimestral que estableció la Ley 27.426 del 18 de diciembre 2017.
Los valores surgen de la aplicación de la fórmula de movilidad, que se compone en 70% por la variación del Índice de Precios al Consumidor y 30% de la Remuneración Imponible para el Trabajador Estable (RIPTE), en ambos casos, para el trimestre previo a los 6 meses en que corresponde el ajuste.
De esta forma, el haber mínimo de las jubilaciones subiría en junio a $11.528 y el máximo de $84.459; y en septiembre se elevaría a valores extremos de $12.786 y $93.674, respectivamente. Así, los ingresos jubilatorios y del salario familiar tendrán un aumento nominal acumulado, en el primer semestre, de 23,9%.
La recomposición llegará también a las pensiones no contributivas y a la Prestación Universal para el Adulto Mayor (PUAM), que equivale al 80% del haber mínimo, con lo cual tendrá un importe de $9.222 en junio y se elevaría a $10.229 para el trimestre de septiembre a noviembre próximos. Además, el ingreso jubilatorio no alcanzará al Impuesto a las Ganancias hasta el umbral de $69.200 en junio y $76.750, aproximadamente, desde septiembre.
La ley vigente establece que los haberes jubilatorios de Anses deben incrementarse cuatro veces por año. El último aumento fue en marzo, el próximo llega en junio y los dos restantes se aplicarán en septiembre y en diciembre.






