En el año 2006 se implementó a nivel nacional el sistema de moratorias previsionales para que aquellos trabajadores de más de 65 años y mujeres de más de 60 que adeudaban aportes anteriores a 1993 pudieran solicitar una jubilación e ir cancelando con dicho dinero las cuotas adeudadas por los años no aportados.
Dentro de este sistema se reconoció también el trabajo de las amas de casa, quienes no tenían un sueldo formal ni en blanco como para poder aportar y, sin embargo, merecían jubilarse. De esta manera, más de 1800 mujeres lograron este reconocimiento económico que de otra manera no podría haber sido posible.
A pocos meses de que se venza el plazo establecido para adherirse a la moratoria, que será el 23 de julio, la preocupación comenzó a adueñarse de este sector social. A pesar de que en un principio se corrió el rumor de que el Gobierno no extendería el plazo, actualmente se encuentran analizando si es posible que se prorrogue por al menos tres años.
De acuerdo a lo manifestado por Anses, de no poder acceder a esta herramienta, las interesadas podrían Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), que fue creada en el 2017 para brindar un apoyo económico a quienes no tengan aportes. En este caso, pueden acceder todos aquellos argentinos o naturalizados con 10 años de residencia- que tengan más de 65 años, que no cobren o tengan derecho a jubilación o pensión y residan en el país.
Cabe recordar que con el PUAM no sólo se aumenta cinco años la espera para jubilarse sino que cobrarán el 80% del haber mínimo, que hoy se sitúa en 8.328 pesos. Cabe destacar que la moratoria para hombres ya venció y no fue renovada, por lo que hay dudas sobre qué pasará con las mujeres.






