La caída del consumo impactó fuertemente en múltiples empresas de la provincia de Buenos Aires. Tras la liquidación definitiva de La Salteña, la empresa Alijor del mismo dueño, Benjamín Biderman- comenzó con los despidos en su planta de Garín. En esta ocasión fueron una decena de empleados los que se quedaron en la calle, aunque amenazan con cerrar definitivamente.
Desde el Sindicato de Alimentación confirmaron la cesantía y denunciaron aprietes e incumplimientos hacia los empleados. Venimos padeciendo persecuciones, hostigamientos y prácticas antisindicales, aseguraron.
"La maniobra de persecución y maltrato tuvo como resultado el despido de diez compañeros, con el agravante de que la empresa se niega pagarles la indemnización correspondiente", añadieron. Además, explicaron que el Consejo Directivo del STIA Filial Buenos Aires ya había denunciado penalmente al personal superior de Alijor S. A. por una causa caratulada como hostigamiento.
De acuerdo a lo manifestado por el portal Diputados Bonaerense, desde la patronal amenazaron con el cierre total de la planta, que dejaría a más de 240 las familias que quedarían en la calle.






