Una familia de Mendoza, compuesta por dos padres y tres hijos, emprendieron una aventura en la montaña para disfrutar del primero de mayo, dentro de la reserva natural Villavicencio. Pero el paseo se convirtió en una odisea cuando intentaron regresar a su casa, porque tomaron el camino equivocado y terminaron en una quebrada sin salida.
"Me confundí de quebrada y me metí en una que no tenía salida. Cuando me doy cuenta, empiezo a bajar para tratar de salir, pero llegó un punto donde tuvimos que preparar todo para pasar la noche", aseguró el padre, Rodrigo Baigorria.
Una vez que amaneció, el hombre dejó a su familia dentro del auto bajo el calor de la calefacción del mismo, y empezó a caminar por la zona con el objetivo de encontrar ayuda. "Conozco la zona porque trabajo en vialidad provincial. Estaba orientado, sabía lo que hacía", confesó Baigorria.
Su caminata fue rumbo a la ruta 13, donde siguió hacia el este para pedir ayuda en un puesto. Sin embargo, no pudo encontrar a nadie cuando llegó, por eso, se vio obligado a mantener la calma y planear otra estrategia de supervivencia.
Tras haber recorrido la zona durante todo el día, decidió tomar un descanso a las 21 porque su cuerpo no aguantaba más. Minutos más tarde, escuchó el sonido de un auto y no dudó en interceptarlo para recibir asistencia. Cuando logró llamar la atención del conductor, quedó sorprendido porque era su hermano que los estaba buscando.
Posteriormente se procedió a rescatar al resto de la familia, que estuvo cerca de 48 horas soportando temperaturas bajo cero. A pesar de que tenían comida y bebidas dentro del vehículo, sus hijos de doce, siete y un año, fueron trasladados junto a sus padres a un hospital de la zona para constatar su estado de salud.






