La reconocida empresa cimentera Loma Negra comenzó un proceso de reestructuración que prevé una centena de despidos de la planta de Barker, ubicada en la localidad bonaerense de Benito Juárez. En dicho espacio trabajan actualmente 230 empleados directos y 90 contratados.
De acuerdo a lo manifestado por la patronal, si no llegan a un acuerdo con el gremio la planta podría cerrar de manera definitiva. Esto se debe a una readecuación de la capacidad productiva frente a la situación actual y a futuro del mercado del cemento. Esto los llevó a comenzar un proceso de reducción de la nómina.
"La decisión se toma en un contexto en el cual la compañía tiene sobrecapacidad, sumado a los altos costos de producción y a los costos logísticos que insume el funcionamiento de esa fábrica", explicaron desde Loma Negra.
La empresa es propiedad de un grupo brasileño, Camargo Correa. Para manejar la crisis le propuso a los empleados mantener uno de los turnos existentes en la planta de Barker y relocalizar al resto de trabajadores en otras plantas con planes de retiro voluntario o prejubilaciones. No obstante, el sindicato se mostró intransigente y decidieron proceder con los despidos.
A partir de ahora la planta permanecerá a partir de ahora bajo un esquema de un único turno de 8 a 16 horas de lunes a viernes, y de 4 a 12 horas los días sábados.
"Venció la conciliación obligatoria y la empresa presentó un procedimiento similar a un preventivo de crisis en Trabajo la semana pasada. Nos trasmitieron un plan de 100 despidos de personal propio más los empleados tercerizados", lamentaron desde el gremio.






